Así dice Charly García en su unplugged “Hello Mtv”, cuando presenta un popurrí de canciones pertenecientes a “Seru Giran”. Y así es como siempre Elebis me dice cuando vamos a poner esta película. Es que para verla, hay que ir armados. No se les ocurra verla sin suficientes pañuelos y cosas para enjugarse las lágrimas y limpiarse la nariz.
Ahora escribo sobre ella, porque luego de LADILLAR en cinerama al pobre de Salvador, me dijo que este finde podemos poner en proyección una de mis películas favoritas:
Original de Eliseo Subiela, fue una de las materias pendientes que me llevé de Argentina, puesto que la estrenaban la semana en que yo estaría viajando de regreso a Vzla. Con la llegada del cable, tuve la suerte de “cazar” varias películas de Subiela (algunas más conmovedoras que otras, depende del público), y disfrutar de aquellas cosas de este director, que me conmovieron cuando apenas estaba en bachillerato.
Luego me imagino que Salvador pondrá más información en su Blog. Mientras, les tengo varias cosas: Un extracto de la película, y la sinopsis, más abajo.
Aquí les dejo la introducción a la historia de “No te mueras sin decirme adónde vas”.
Sinopsis:
La película comienza en New Jersey, en 1885. Bajo la lluvia, un hombre acongojado asiste a las exequias de su esposa. De vuelta en su residencia, solo y triste, medita y hace girar el “zoetrope“, un juguete de la época, precursor del cine. EL hombre se queda dormido y sueña. El sueño del hombre es un proyector de cine actual que cargan y accionan unas manos. Cuando se proyecta la luz, el sueño de ese hombre será la historia que contaremos.
En Buenos Aires, época actual, Leopoldo es el proyectista de un agonizante cine de barrio. Tiene unos 50 años. Vive en una casita de barrio con su esposa desde hace 20 años. En el fondo de la casa Leopoldo tiene un tallercito en el que se inventan cosas. Leopoldo sueña con un gran invento que lo rescate de una mediocre muerte anunciada. Este sueño lo comparte con su amigo Oscar, inventor de un robot sensible que personifica a Carlos Gardel…. un cuerpo de metal con corazón Argentino…su memoria básica , esta programada con datos que tienen que ver con nuestra cultura, algo así como “el ser nacional”.
Para Leopoldo su mayor ambición es poner a punto el “recolector de sueños”, un aparato que registra los sueños durante la noche, y es capaz de mostrarlos en imágenes al día siguiente. Después de muchos intentos frustrados y tras un sueño muy placentero, rescata las imágenes de una mujer, vestida con ropa del siglo pasado.En esas imágenes la mujer esta con un hombre , que es el mismo que viéramos al comienzo en 1885. Leopoldo no tiene la menor idea de quien es esa mujer. Sólo recuerda la sensación de un intenso amor hacia ella durante el sueño. Un día en el cine, después de la ultima función, cuando se dispone apagar las luces de la sala, esa mujer aparece sentada en una de las butacas. Le sonríe. Sólo él puede verla.
De aquí en mas, Leopoldo emprende un difícil camino, que en principio supone hacer caso omiso a las murmuraciones y sospechas de quienes lo rodean y lo ven hablando solo, en las mas variadas circunstancias. Porque Rachel, como se llama la mujer, se presenta llamándolo William, y diciéndole que fueron pareja en una vida anterior, y que en realidad vienen amándose desde hace siglos, de distintas maneras en distintas reencarnaciones. En la ultima, Leopoldo, fue ese hombre que vimos al comienzo, que era ayudante de Thomas Alva Edison, uno de cuyos sueños consistía en una máquina capaz de aprisionar imágenes en movimiento y después revivirlas proyectándolas. Rachel era una cantante de Opera.
Leopoldo de aquí en mas, convivirá con ese espíritu, quien, mucho mas sabio que el, le confesara que no ha vuelto a reencarnar porque tiene miedo a nacer. Miedo a los sufrimientos de la vida. Rachel se confiesa un espíritu imperfecto al que todavía le falta aprender. Leopoldo, en cambio, tiene miedo a morir. Ambos sienten ese amor eterno que los ha unido durante siglos. En el transcurso del relato, Rachel será como una maestra espiritual que ira transformando a Leopoldo en un ser cada vez mas sabio y luminoso. En su casa Leopoldo convivirá, con dos mujeres, la esposa y la mujer soñada.
La posibiliad de acceder a otra dimensión, le permitirá encontrarse con sus padres muertos hace tiempo y diversos seres queridos que ya han abandonado esa etapa de la vida.
En el plano terrenal, la convivencia de estos dos seres que se aman pero que están en distintas dimensiones, hace que solo tengan dos alternativas: o Leopoldo muere, o ella nace.
Sentados en el porche de la casa, sin nada que hacer al final de la tarde, no queríamos entrar. Nancy, Javier y yo, no nos cansábamos de la naturaleza. La chacra -pequeña granja del sur argentino- era nuestro mundo de aventuras y exploración. Pasábamos el día entero pescando renacuajos, saltando puentes, y persiguiendo al único conejo inatrapable de la zona. Por primera vez estábamos de visita en la casa de mis Abuelos paternos. Yo tenía casi 7 años, y Dana apenas era una bebé que tomaba el sol por las tardes, sentada frente a la puerta de la cocina, sobre una manta que extendía mi Abuela y en donde ella ponía juguetes que pertenecieron a mi papá.
Estábamos esperando la noche. Había sido una tarde perfecta de juegos, y nos hacíamos chistes mientras contemplábamos como la noche caía sobre los rosales. De vez en cuando, mamá se asomaba por la puerta del frente, y decía: Métanse, que se los va a llevar el Viejo de la Bolsa…
El Viejo de la Bolsa es como el famoso Ropavejero de México. Un viejo con el que asustan a los chicos para que no anden fuera de la casa por la noche. Les dicen que el Viejo de la Bolsa se los llevará en su bolsa, y los venderá por ahí. Hay toda clase de variaciones de este ser nocturno, y nosotros nos reíamos nerviosamente, con la duda de si nos estarían inventando algo, o de la posibilidad de la existencia del Viejo de la Bolsa, que lo haría materializarse ante nuestros ojos.
Nuestro tío salió a contarnos algunos chistes, y acompañarnos un rato. Mamá se asomaba de vez en cuando con la consabida advertencia. Detrás, mi Abuela le pide a mi tío que saque la basura de la cocina. Nos quedamos solos.
De repente, una figura con una bolsa enorme se mueve más allá de los rosales. En la penumbra sólo podemos distinguir un sombrero, una vestimenta rara y una bolsa. Algún adulto que pispeaba por ahí gritó: ¡¡¡El Viejo de la Bolsa!!!
Todos gritamos espantados y mi mamá entreabrió la puerta de la casa bloqueando el paso con su cuerpo. Todos empujábamos para pasar, aterrados, mientras mi mamá se deshacía en carcajadas. Yo -como siempre enana y esmirriadita- me colé entre sus piernas y terminé debajo de la mesa de planchar de la Abuela. Javier y Nancy quedaron afuera para ver que no era el viejo de la bolsa, sino mi tío que nos había jugado una broma. Mis padres se reían de mis ojos abiertos como los de un búho asustado, de la risa nerviosa de Javier, y Nancy que afirmaba haberlo sabido desde un principio. Mi Abuelo, en su lengua gaucha, me sacaba de abajo de la mesa de planchar, riéndose con esa risa hecha para adentro. Sus manos enormes y tibias cubriéndome la carita, y las risas generales, y el susto que pasaba, mientras nos íbamos a cenar.
Para la noche de Navidad, estábamos cenando: mi Abuela y mi mamá habían cocinado, nosotros estábamos felices de tanta fiesta, y la familia sentada y reunida ante la mesa nos aventuraba una noche linda y tranquila. Una vez más mi tío sale, esta vez por la puerta de la cocina, a sacar la basura. Desde adentro lo vemos saltar asustadísimo gritando: ¡¡¡el Viejo de la Bolsa!!!
Esta vez, no era mi tío disfrazado. Entro una figura enorme a la casa, con un acordeón, ropas estrafalarias, un sombrero y unas gafas enormes. El sonido del instrumento nos aterró más que la figura en sí.
Era de esperarse: me deslicé y terminé debajo de la mesa. Javier quedó petrificado -él siempre quedaba estático cuando tenía miedo-, y Nancy lo reconoció de inmediato: ¡¡es el Abuelo!! -exclamó.
Aún con esa afirmación, yo no salía de abajo de la mesa. No hasta que me jurasen que no pasaba nada. Mi mamá decía: ¡esta niña se desaparece como un fantasma! -y se reía.
Me hicieron salir de abajo llamándome, mientras me tranquilizaban y aseguraban que era mi Abuelo el que traía ese sonido raro y ese sombrero. Emergí de mi refugio particular para encontrarme los ojos risueños de mi Abuelo, y su mueca burlona de cuando nos gastaba alguna broma de las suyas.
-*- Esta mañana me ha contado el gallo
que el elefante le contó al castor
que la culebra dijo a la piraña
que esta mañana está más triste el sol.
-*-
Nos habíamos pasado todo el verano detrás del bendito conejo. Elaborábamos trampas, corríamos tras él, y nada nos funcionaba. Se comía las zanahorias que poníamos en las trampas, pero burlaba nuestros intentos de tenerlo para nosotros. Aún sabiendo que le queríamos atrapar, nos buscaba, como mofándose de nuestros intentos de niños traviesos. Presiento que este conejo disfrutaba del juego, y a decir verdad, nosotros también. Nunca tuve otro verano igual.
Ya rendidos, exhaustos, una noche mientras mi Abuelo se encargaba del asado en el patio, y mi Abuela y mi madre estaban en la cocina, le preguntamos cómo podríamos cazar de una buena vez al conejo ese, que tanto nos costaba. Ese día lo habíamos perseguido corriendo, y nos llevó a una parte de la chacra que desconocíamos en lo absoluto. Estuvimos dando vueltas por horas hasta que encontramos el camino de regreso a la casa.
Mi Abuelo nos dice, por toda solución: Échenle sal en la cola al conejo.
Su sonrisa ladina nos hace sospechar a mí y a Javier, que exclama ¡Abuelo! -sin creerle, creyéndolo.
-¡Claro que sí! ¡Échenle sal en la cola al conejo! Para que vean que después de eso se deja agarrar. Y traiganme la fuente, que la tiene la Abuela.
Nos acercamos a la cocina, y mientras la Abuela nos entregaba la fuente, Javier le pedía “el puñadito de sal para echarle en al cola al conejo”. Mamá nos dijo: ¡este Abuelo! Es mentira niños. El Abuelo se los dijo en broma. Si pudieran echarle sal en la cola al conejo, ¡también podrían agarrarlo!
Mi abuela Reía y decía, como siempre la he oído repetir: ¡Ay, este Abuelo!…
Regresamos con la fuente, mientras el Abuelo se reía a lo lejos, y nos veía con nuestras caritas de reclamo y de “qué malo que sos Abuelo”. Su risa de juego y de chiste, era: ¡Ja, je, ji, jo, ju!
-*- Me ha dicho el pato que le diga al gato
que lobo dice que contó al ratón
que la coneja dijo a la anaconda
que esta mañana está más triste el sol.
-*-
Mientras nosotros pasábamos las tardes perdiéndonos entre los manzanos de la chacra, mi Abuelo se sentaba con Dana en las piernas, a jugar mientras tomaban el sol de la tarde. Pasaba horas con ella, babeando como nosotros ahora babeamos a la Gorda. Esa relación especial con Dana no cambió nunca. Cuando regresamos a Argentina, seguía sentándola sobre su regazo, contándole chistes malos, haciendo su risa de broma de costumbre. Tozudo como él solo, le porfiaba a Dana cómo se pronunciaban las palabras.
-¡Chu-ma-cher! Así es como se dice -mirando la expresión desaprobadora de mi hermana menor.
-¡No abuelo! Es “shumajer”.
Terminaban haciéndose cosquillas mutuamente, y riéndose como un par de tontos. Podían pasar horas entretenidos en sus juegos y sus bromas.
El Abuelo nos enseñó a jugar “truco”. A los 2 y a los 3 les llamaba “perritos”. Todos exclamábamos con mueca de vencidos cuando le escuchábamos decir:
-Por el río Paraná… -y se quedaba con esa frase suspendida, mientras se reía de nuestra infortuna.
Era evidencia de que el muy guacho tenía “Flor”. Es común que al jugar truco en Argentina, se digan versos para cantar el envido, la flor, y hasta el truco. El más famoso verso era el de mi Abuelo para cantar Flor. Nunca se nos olvida:
Por el río Paraná
iba navegando un piojo
con un hachazo en el ojo
y una Flor en el ojal…
Mientras soltaba su carcajada llena de sorna y de triunfo. Una vez más nos ganaba, una vez más aprendíamos todos sus trucos y sus mañas.
Papá contaba que se sentaban todos en el campo a contemplar los riscos. Mi Abuelo jugaba con ellos a ver quién era capaz de ver más lejos.
- ¿Ves el risco aquel? -decía el Abuelo.
- ¿Cuál? ¿Aquel donde está parada la mosca? -preguntaba mi papá.
- Hay dos moscas…
- ¿La mosca que cojea de una pata?
- ¡Nooo! La mosca que está tuerta -respondía, triunfal, el exagerado de mi Abuelo.
-*- Dicen las focas que les dijo el cuco
que la ballena dijo al caracol
que la gaviota comentó al lagarto
que esta mañana está más triste el sol.
-*-
El año pasado enfermó. Empezó a tener problemas en los intestinos, y paulatinamente en los riñones. Fue poniéndose flaco, y desapareció el hombre robusto y enorme que una vez conocimos. Mis padres fueron a visitarlo allá al sur. Se animó con la visita de mi papá, y prometió que haría sus ejercicios, y caminaría y haría lo que le había recomendado el doctor, para que finalmente pudieran operarlo.
Para demostrarlo, caminaba ayudado de una silla, por la sala de la casa. Aún en su estado delicado de salud, salía siempre con alguna de las suyas.
-Papá, ¿qué hacés con la silla? -preguntaba mi papá, al ver que movía la silla con la que caminaba, de un lado a otro, como oscilando.
- Estoy calentando las gomas (neumáticos), como “chumacher”, ¡je je je! -mientras seguía moviéndose por la sala.
La Abuela, siempre con una bandeja en la mano, decía:
-¡Ay, este Abuelo!… -mientras miraba al hombre que desde hace más de 50 años, le llevaba todos los días el té del desayuno a la cama.
-*- Esta mañana no ha comido el loro
ni el hipopótamo que esta en el zoo.
Le ha comentado la tortuga al cuervo
que esta mañana está más triste el sol.
-*-
Mi Abuelo, ese ser de roble, eterno, fuerte, falleció ayer por la tarde. Mi “amigo feliz” subió finalmente al cielo. No tengo palabras para explicar lo que siento. Muchas veces he hablado de ellos en el blog, creo que la última fue cuando enfermó de los intestinos. Estaba acostumbrado a su salud de hierro, supongo que no aguantó más el estar postrado, depender de otros cuando nunca dependió de nadie…
Era de roble -siempre así dijimos. Pero hasta a los robles les llega su tiempo, como a todo.
Nunca lo ví triste, nunca enojado, nunca de mal humor. Papá dice que sólo una vez lo vió enojarse con él y prometerle una paliza que nunca llegó a darle, porque él se escondió. Jamás perdió la sonrisa, ni en los momentos más tristes. Pero sé que vivió con dolor e intensidad cada instante.
Arianna, su bisnieta, lo amó con la misma intensidad que Dana lo disfrutó cuando bebé.
Nosotros, que estamos acostumbrados a amar en la distancia, demostración del amor que nunca nos fue problema, nos quedamos con su risa, sus chanzas, su aire de niño eterno.
Es el culpable de que en mi familia abunden los chistes malos, y que sólo me enamore de hombres en donde vea el mismo aire aniñado y lúdico. Era mi Viejo de la Bolsa de la Alegría, que nos donó a todos los de su sangre.
No puedo más que pensar en mi Abuela el día de hoy, tomar su foto y besarla y apretarla fuerte contra mi -como se ama en la distancia- y decirle, como ella nos decía de pequeños: ¿no sientes que te besan? Esa es tu nieta que está contigo ahora, tu princesita 2da, como siempre me llamaste.
Hacer como ella todas las noches, mientras nos mandaba su amor en besos y cartas.
Más de 50 años al lado de la misma persona, más de 30 enviando besos al viento, que los traería hasta las mejillas de sus nietos.
Esto es el Amor. No me pidan que lo explique de otra forma, porque no la hay.
ALTAZOR (II) (Frag.)
Sin embargo te advierto que estamos cosidos
A la misma estrella
Estamos cosidos por la misma música tendida
De uno a otro
Por la misma sombra gigante agitada como árbol
Seamos ese pedazo de cielo
Ese trozo en que pasa la aventura misteriosa
La aventura del planeta que estalla en pétalos de sueño
En vano tratarías de evadirte de mi voz
Y de saltar los muros de mis alabanzas
Estamos cosidos por la misma estrella
Bien, esta va difícil. 5 cosas que no sepan de mí???? Uhmmmm… Veamos:
• Pertenezco a un camino de apostolado dentro de la Iglesia Católica llamado “Neocatecumenado“. Sigue la tradición de los tres primeros siglos de la Iglesia Católica: en aquellos tiempos los católicos se reunían de noche para celebrar el memorial de la pasión y resurrección de Cristo. Se colocaban a los muertos en esas catacumbas, porque no creían en la cremación, que era el método usado según las leyes romanas para enterrar a sus muertos. Por ello todo lo realizaban a escondidas (era la época de la iglesia perseguida). El nuevo Catecúmeno también hace todo a partir de las 6 de la tarde, hora en que comienza el día para el cristiano. Es una tradición hermosísima, llena de símbolos y de iconografía, de donde he aprendido la mayoría de las cosas que hoy día dejan a muchos de ustedes con la boca haciendo una O gigante :P. (Lean el link de Wikipedia, que está más que interesante… Es increíble que cualquier cosa esté en Wikipedia XD)
• Tengo dos durezas enormes en el centro de los pies. Cuando era pequeña, tuvimos muchas muchas dificultades económicas (lo que me hace ser esta persona que soy ahora y que celebro), por tanto, muchas veces sólo tenía un par de zapatos aparte de los zapatos del colegio, que tenía que cuidar con mi vida. Como soy “la prima del medio” -que nunca estrenó pues- siempre esos zapatos eran heredados, es decir, que ya estaban usaditos, y gastaditos por ende. Así que con el uso iban teniendo un agujero en el centro, que yo obviaba para no hacer preocupar a mis padres. Así que sumen: agujero en el zapato + sol maracucho + asfalto y cemento. El calor del suelo me fue dejando esa marca en los pies, que hizo que elebis quedase con una expresión inentendible en su cara cuando le eché este cuento. Ahí me dí cuenta que estas son cosas que probablemente nadie sabía.
• Soy maniática de la limpieza y el orden. Soy una Mónica Geller ambulante. Todo tiene su sitio en mi mundo, y cuando alguien desordena eso, soy capaz de asesinarlos al estilo Xena :P No soporto a la gente que no tiene lógica ni sentido común para actuar, y esto se nota en cómo ordenas tus cosas. Soy de las que llega a tu casa y sabrá exactamente dónde y cómo dejas algo. Lo uso y lo dejo tal cual y como estaba, incluso si estaba desordenado. Respeto mucho el orden de los demás, porque me gusta que hagan lo mismo conmigo. Eso no significa que no tenga mis días de furia y descontrol, pero sé que son temporales. La Monica Geller en mí siempre estará limpiando el desastre :P
• Desde que tengo uso de razón siempre he querido ser mamá. Estudié para esperar que pasara el tiempo para cuando llegara ese día. Superé todos mis traumas y obstáculos para no tener nada que me lo impidiera, todo lo que he hecho en la vida fue porque quería ser mamá. Si hubiera una carrera universitaria para ello, ya me habría graduado en ella y con honores. Como Murphy existe, pues nada, que no existe versión masculina del ser humano que quiera ser tan papá como yo mamá y que se atreva a estar conmigo para que eso suceda. Por eso siempre que la gente me pregunta, digo: no sé qué hacer con mi vida.
• Detalles: No soy fanática de nada. No me ato a nada y es por eso que no tengo vicios como el cigarro. Me casé virgen a los 27 años. Bailo sola todo el día, también canto. En casa no uso batas ni nada por el estilo, siempre estoy vestida y calzada. Es rarísimo encontrarme descalza, y si llega a ser así, estaré en medias o en mis pantuflas de perritos. No uso reloj. Me gustan los anillos de plata, pero tengo los dedos muy finos y rara vez me quedan. Siempre estoy alegre y sonriendo aunque soy excesivamente depresiva (y hasta pienso en la muerte y esas cosas raras y luctuosas y tal). Me he mudado unas 26 veces, incluyendo mudanzas de país. Me ilusiono mucho y es por eso que me golpeo durísimo cuando me desilusionan. Detesto hablar de dinero.
Una torera que amo me debería estar zurrando en estos momentos. Por terca, por tozuda, por tarada. Pero también sabe que me basto a mí misma para zarandearme.
Así como sabe con certeza cómo quedan los pobres que se atreven a lastimar a uno de los míos. Sabe que no tengo pelos en la lengua, y sabe que a bruja, pues no me gana nadie!
Como yo, debe estar negando con la cabeza gacha, diciendo: pobre piltrafa…
Mientras miramos lo que quedó del infeliz aquel. Ella sabe. Sonríe junto a mí mientras las dos pensamos: ujum, y seguimos de zoquetas por la vida nomáj!
Pues sí, porque parte de ser bruja, es saber buscar a quien mandarle pociones amorosas y maleficios extravagantes. Sino, qué sentido tiene?
Porque para hacer trastadas me mando solita.
Empezando el año, me he puesto definitivo el traje de guerrera. De bruja malvada, de guarra porque sí. Acá el que viene a romper, sale con algo roto, fijo. Se acabaron los miramientos. Al paredón de los fusilados con el que trastorne mi vida, mi confianza, y la de los míos.
Pobres de los Dirks de este universo. Como me diría siempre mi niña:
Es difícil aceptar
que el final es tan sólo un regresar,
un renacer, volver a ser.
Tu partida es despegar,
ser el todo para nunca terminar,
girar con el ciclo universal.
Pensé que al irte iba a faltarme tu amistad, y ahora
te encuentro cerca y revelando la verdad
que nos mantiene unidos
y con las ganas de seguir…
Viviendo por ti, sintiéndote aquí,
escuchándote reír,
parece que estás más cerca de lo normal,
eres realidad en mí
Viviendo por ti, sintiéndote aquí,
no hace falta imaginar
esos defectos y virtudes que te hacían tan singular,
me hacen pensar en la promesa de alcanzarte en la eternidad…
(Sólo tú podías entender que volviera sobre los mismos pasos. Siempre terminábamos haciendo las mismas trastadas, llevándonos los mismos golpes. Y justo ahora. Justo ahora me llevo otro y te necesito, para que me digas que somos dos boludas. Ea.)
Sigo en silencio. Estando en casa he releído sus cosas hasta la madrugada.
Hoy TT me ha sorprendido con un post, así como también lo hizo memoria.
Es imposible callarnos lo que nos pasa sin ella.
Pensé que iba a estar yo solita extrañándola, y por suerte, una que me llena mucho, me equivoqué.
Acá te escribo lo último que he de escribirte públicamente. Lo digo porque siempre habré de escribirte en pedazos sueltos de papel, que quemaré de vez en cuando. Miraré las volutas de humo y esperaré que sean el nuevo cable que conecte y lleve mis paabras hacia tí, guapa. Es una costumbre japonesa, de esas que tanto te gustan.
Te has ido sin decirme adónde vas. Es duro para mí saber que ya no compartes este espacio terrible conmigo. Que ya no tendré tus risas, tus locuras, y los desayunos clásicos en tu morada. Ese café que llegamos a compartir por las mañanas mientras ambas corríamos a hacer el almuerzo, privadas de risa.
Pero mira que eres una tarada. Irte así nomás, sin avisarme. Ya sé que no querías arruinarme mi navidad, pero sabes que nunca me habría entristecido. Hoy levanto mi vaso de cocacola, ese que tantas veces me hiciste escupir sobre el monitor de tanta risa, y te sonrío, tesoro. Te diré que te extraño cada segundo más, y que celebro tenerte conmigo aquí. En fotos, en abrazos, en halones y tironeos de pelo y de ropa. En envidias de “pero como tas de buena hoy” “y qué bien te sienta esa mini, pero es que con ese peazo e’ piernas que Dios te ha dao, no dgo yo!”
Te tengo desperdigada por mi blog, por cada pedazo de pc que he tenido en las manos. Conmigo están todas las lágrimas que vertiste alguna vez en secreto. Las veces que te regañé y te dije de pelotuda para abajo. Las fotos de tus tatuajes (Ole! TO-RE-RA!), de tus perros, de tu hermoso niño. Las ganas de darte un sobrino. Y nuestra última conversación, donde te sentí más feliz que nunca, más en paz contigo misma, que en ningún otro momento.
Esa tarde, debí haberlo adivinado. Que es que nosotras no estábamos hechas pa andar dando tanto aZco. Que del otro lado te reclamarían pronto. Es que si aquí ya eras una “miss leucemia” en la sección de oncología, no me extraña que te hayan llevado a desperdigar la belleza por el universo.
Que comparto todas las canciones de Alejandro Sanz. Nuestras manías de enroscarnos cual serpientes y andar cambiando de look, como cambiar el cuero. Y todas las ganas de bebernos esta vida. Y todas las risas. Las palabras.
Querida amiga, en esta noche he sentido que al irte, se me fué una hermana. Una compañera especial de este angustioso y desafiante viaje. No creo que nadie de tu familia llegue a ver estas líneas que he dejado para tí. Pero pienso mucho en ellos. Te he pensado en un lecho, despidiendote, en tu último latido de este lado del universo. En cómo han quedado los que te aman y que son de tu sangre. Y como ya sabes, les envío todo mi afecto, y la energía -poca, pero de la buena- que tengo para dar. Que mi corazón está acompañándolos en este momento en que están tristes sin tu alegría.
Torera mía, te has llevado mis primeros años de bloguera contigo.
Sin ti
el sol cae como un muerto abandonado
Sin ti
me tomo en mis brazos
y me llevo a la vida
a mendigar fervor.
Siento que detrás de esta puerta que has cerrado, se van estos 4 primeros años: alegres, felices, puros. Sonrío recordándote. Es inevitable, si eres una turra malvada cuya pasión nos arrebataba. Hasta te has esmerado en irte sin hacer ruido. Para que yo no me enterase, pero sí serás zoqueta!!
De tí me quedo con todo. Me guardo cada una de las cosas que tengo de tí: tus fotos, tus canciones, tus manías. Corazón español, que me guardo la vida que me regalaste, la amistad, el cariño, y los “espérame que voy a por un café y vuelvo”.
Lo mejor de todo, es que me has dejado sola…, íngrima y sola con Gael García Bernal :D
Ahora Gaelito es sólo para mí, he!
Anda, torera. Ya sé que tengo a alguien más cuidando mis huesos. Y que nos veremos de nuevo, eso puedes apostarlo. Tengo la certeza fiel aquí dentro de mí, de que este pedazo que nos dejaron vivir, es sólo un pedazo de una gran historia que llevamos juntas, Guapa.
Te extraño, y volveremos a vernos Cielo. Ya sabes bruja, cuanto te quiero y te seguiré amando el resto de la eternidad. Vete en paz, aquí sólo me dejas la herencia de tu risa y los buenos momentos. Que tu pasión te anuncie en el otro lado. Que te abran paso las risas que nos regalaste. Que ese sonido y tu camaradería hablen de la mujer hermosa que todavía eres y serás para mí. La madre ante todo, la que estaba buenota porque sí. La de la mirada torera.
Hasta la próxima, querida May.
May -en su blog usaba el alias de Tess- cerró los ojos a este mundo el 20 de diciembre de 2006, pues no pudo vencer a la leucemia. Deja a su hijo en la pubertad, y a su esposo -el hombre más maravilloso del mundo, según me dijo en nuestra última conversación en noviembre. Una casa recien comprada, donde soñaba sembrar flores y llenar el jardín de aromas y colores. Un cachorro. Una prima rebelde. Una familia increíble. Y a todas nosotras, sus amigas y hermanas, ahora desamparadas de su aire rockero y su desfachatez para lucir de 30 a los 40 y dele.
Sonrío recordando todo lo que soñamos juntas. Y nada más.
Cuando sea espacio.- Alejandro Sanz
“La frontera es tu imaginación
De momento sólo soy terrícola
Ni español, ni europeo, ni latino, ni flamenco
Ni siquiera occidental (Como la imaginación)
Sólo soy un terrícola que sueña con ser lunático
Y aunque seguro que jamás llego a ser marciano
Cuando sea espíritu seré espacio
Y si veo que el infinito me agobia
Echaré un vistazo en uno de esos agujeros negros
Que dicen… que hasta la luz se tragan
Mi ayer, mi verdad, mi principio, vienen y van
Y se van cada vez por más tiempo
Tan lleno de simples verdades
Tan fácil si sabes hacerlo
Mi aquel y mi allí, mi principio, vienen y van
Y se van cada vez por más tiempo
Pero cuando sea espíritu seré espacio
Y si veo que el infinito me agobia
Te llamaré… (Te llamaré, Me llamarás)
Echaremos juntos un vistazo
En uno de esos agujeros negros
Que dicen… que hasta la luz se tragan
Pero yo cuando muera…
Cuando sea espíritu seré espacio
Cuando sea espíritu seré espacio
Cuando sea espíritu seré espacio
Y ya no tendré que pararme en tus fronteras
Y ya no podrán hacerme más daño
Cuando sea espíritu seré espacio (Seré espacio)”
A algunos de ustedes ya les había comentado que nos cambiamos de hosting. Esto definitivamente provocara que estemos offline un día o dos (o tres ^___^) durante esta semana y hasta el lunes siguiente (debido, entre otras cosas, al redireccionamiento del nombre de dominio del viejo hosting al nuevo, y a que pasaré todos sus blogs al nuevo hosting)
Yo les aseguro que nada de sus datos se perderá. En absoluto.
Sale y vale.
PD. Lo ideal seria que se tomaran unas vacaciones en el blog y no postearan nada sino hasta el próximo lunes 8 de enero. Digo.
Bueno. Pos eso. Que nos tomamos vacas porque vamos a tener renovación de año nuevo :-)
A ver si les dejo un último post antes de despedirnos hasta el 8 de enero. NO se asusten, no nos perdimos, sólo andaremos de parranda :D
Yo sólo pido para mí, echar raices, quedarme quieta. Que alguien me detenga por fin, y me siembre. Que me digan: debajo tuyo tenés al planeta. Arriba tenés el cielo. Crecé todo lo que quieras, yo no te voy a abandonar.
Para todos, pido:
Que les traigan buenas sorpresas.
Que el cáncer -sobre todo el espiritual- se termine.
Y que sigan las reuniones pro-wii en lo de Salvador :D
Espero que todos despierten mañana con regalos inesperados, y el calorcito rico de estar en familia. Espero que cada día seamos más los que podemos celebrar la navidad de esta manera. Donde no quepa soledad, ni pobreza.
Espero que Santa y el Niño Jesús les colmen de cosas buenas, no sólo materiales. Sino de abrazos, de amigos, de chocolate, de ponche y esas cosas ricas. Y que se peleen con algún familiar, para seguir la tradición, y que recuerden con nostalgia la niñez, y que pensemos en los que están lejos.
Y que brindemos y lo pasemos como siempre en navidad :-)
Todo está en su punto, salvo algunos detallitos…. :-)
Así que vamos haciendo cuenta regresiva :-)
Yo ya recibí mi Ipod Shuffle, y por cuestiones técnicas no he podido subir la foto que me saqué con él, pero ya me dará el chance :-)
Mientras, el pernil está listo, y todos en casa duermen. Yo, sigo como Garfield. Los regalos son siempre emocionantes :-)
Cuando Susana me regaló el blog, yo me metí con la plantilla y terminé haciendo un desastre. Así que el parto fue largo: del 10 al 16 de Diciembre, puesto que el 10 de diciembre, Gabo (ex-ratos de ocio) puso su primer comment, pero ya luego el 16 quedó listo y operante (gracias una vez más a la poca paciencia que Susana me tuvo, pobre, como la puse a sufrir :-P).
Y pues nada. Un año después mudé mi blog a esta casita, para estar junto a Nuez y los demás chicos de Fulguris.
Y como sho te amo, porque eres tan chiDo como Miranda, te regalo aquí un Muic! Tres veCes, Panecito. Ojalá no te vashas nunca y quedemos nosotros solamente.
Todos los días ella se asombra. De tanto teñir el mundo, el agua va de rojo. De manar sangre ella se asombra. De tener fuerzas para mirar la noche.
Recuerda. Su vida es acumular aquello que otros desdeñan. Un papel de bombones viejos. Una tarde de fotografía sepia. Una luna prestada. Cosas así, siempre tan inútiles.
Ella amarroca recuerdos. Aprendió a desplazarse con ellos por suelo. Sus manos danzan sobre imágenes gastadas. Secretos que la gente le cuenta, sólo para poder olvidarlos. Ella los recoge y los sacude, a fin de quitarle las arruguitas. Luego los dobla cuidadosamente, y dice: ah, mañana nadie se dará cuenta que te quedaste a dormir aquí.
Una vez, Él iba en sentido contrario. Ella iba con la cabeza baja, como siempre, atenta al suelo -buscando algún recuerdo caído y maltrecho por el olvido temprano. Él iba hacia donde la música lo lleva, como siempre. Como un loco danzando entre cachorros que saben morder los tobillos y agujerear medias nuevas.
No se sabe. No se sabe cómo. Esas cosas nunca se saben. Ella levantó el rostro y ambosojossecruzaron. Y ambosojossecruzaron y les quedó un sustito por dentro.
Uno que decía: auch.
Al día siguiente, seguía Ella caminando como siempre, mirando para abajo. Él, que se había dado cuenta, sin saber bien por qué (es que es tan tímido que jamás se pregunta nada), le dejó un papelito.
Por ahí un papelito
que solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.
Desde entonces ella no recoge recuerdos del suelo. Va con la cabeza al aire, casi flotando entre la espuma de la gente, atenta al viento. Él le envía halones de pelo, tirones de blusa, mordiscos de hombros. Él le dedica música.
Poco a poco, Ella va armando una colección de sonrisas. Algunas son esbozos de labios apenas. Apenas rubores. Algunas vienen con cejas levantadas. Otras con ojos como el 2 de oro. Otras con risa de cabeza echada hacia atrás. De esa hay versiones infinitas y Él, que va recuperándose del sustito, cuelga las más blancas en el techo. Aquellas que son como agua que corre, las usa para lavar sus camisas. Hay unas que traen rumor de chorritos tímidos, o alegres, según sea. Con ellas Él riega a su plantita, a la que ambos le pusieron “Anita”, por aquello de que la soda para ella, es como si le dieras champange.
Y se queda con los esbozos para su cuaderno verde mar. Las que parecen gaviotas las lleva a la playa a volar. Y se queda contemplándolas, mientras remontan el cielo gris del otoño.
A veces Él olvida que llegan envíos todos los días, y deja cerrada la ventana. Entonces se desparraman como lluvia sobre los cristales y caen sobre las flores del jardín. Luego se quedan echando colores en la primavera.
Una de las sonrisas que ella le envío, tenía palabras entre los dientes. Armó Él una imagen que decía:
en la otra orilla de la noche
el amor es posible
–llévame–
llévame entre las dulces sustancias
que mueren cada día en tu memoria
Y Él, que nunca recordaba nada, llevaba consigo la imagen de susesosojos colgada en una tirita de cuero negra, en forma de gota de plata, adornándole la espalda. A fin de recordarla.
Ella dejó de juntar recuerdos, por tanto enviar sonrisas, risas y maromas. Por tanto juntar música dedicada, mordiscos de hombros, halones de pelo y empujones por la espalda. Nunca nadie se había dado cuenta de su tristeza. Entonces Él se ríe y le dice: te dejaste leer.
De tanto dejarse los rulos al aire para que Él los bebiera, Ella encontró el destino de los recuerdos usados y venidos a menos. Hacía cuentos, títeres, decoraciones, y con los más suaves hacía pétalos de flor. Para adornar los días de sol. Los más dulces se los dejaba a los bichitos para que se los llevaran, y parecían fila india de colores que no combinan.
Pero todavía no hay historia entre ambos porque Él no sabe. Que Ella sabe caminar descalza y deja que le muerdan los pies.
Ella sabe dejar su pelo ondear en el agua salada y comunicarle a las ondas, todo lo que dicen los hombres. Es por eso que en los arrecifes de coral, se habla de nuestras historias, historias todas de amor y desamor.
Los fragmentos de poemas, son de Julio Cortazar y de Alejandra Pizarnik, respectivamente. Han sido publicados anteriormente en este blog, que ya cumplió 4 añitos, sin que nadie le apagase las velitas. Ah… me acordé de mi fiesta de 4 años, de mi torta rosada con cerezas, y la camisa azul vaquero de mi hermano Javier. 4 añitos y ya vamos al Jardín de Infantes :-)
Ésta es la actitud de navidad. Me paso todo el año regalando, y la cosa va increscendo cuando sucede esto:
Siiiiiiiiiiiii !! Navidad. Comida. Navidad. Regalos. Navidad. CocaCola. Mi familia, mis amigos, los abrazos, las luces de Maracaibo, todo ya está aquiiiiiiii !! Y por la módica suma de … nada!
Hay que sacar de su miserable estado a toda esa comida, a todos esos regalos sin abrir. Ya sé que es una tarea dura, pero c’mon you guys! Alguien tiene que hacerlo.
Brindemos!!
Porque el ponche crema sabe muchísimo mejor con una sonrisota, entre amigos y familia, y con un sombrero de santa :-)
(No se olviden de volver a ver los capítulos navideños de SouthPark :D)
ESTO ES UN AVANCE DE LA PRÓXIMA TEMPORADA DE “24″!!
PORQUE “24″ ARRASA!
En esta temporada, Jack Bauer se lanza a la Presidencia de un país “en vías de desarrollo”: Venezuela. Pero esto no es consecuencia de sus intentos por prevenir ataques terroristas a los Estados Unidos. Tampoco para salvar a los millones de fans que nos quedaremos sin FOX en breve. Además, la tarada de su hija se vino a vivir aquí con el pisicólogo de pacotilla ese que se la está viviendo. ¿Qué esperaban? Después de todo, Jack Bauer también tiene su corazoncito.
En realidad había comprado la Gran Sabana para su retiro. También compró Sabana Grande (sector de la ciudad de Caracas, no confundir) para practicar tiro. La inversión es grande, y no la quiere perder.
Es así como la campaña electoral está llena de guerra mediática (FOX no deja de publicitarlo hasta en su versión para féminas), y en la marcha de cierre de campaña, le anuncian que ya le quedan 24 horas para vencer a su oponente. No lo nombramos, porque no hace falta.
Llega el día de las elecciones. El día transcurre con la normalidad esperada, las colas en los centros, algunas cosas no funcionan, pero Jack está acostumbrado a vivir con la ley de Murphy (a quien conoció en persona). Para las 4 de la tarde, las proyecciones le dan por ganador de la contienda. Mas un comando de gente a favor del otro candidato (que jamás se gastará la pinta que tiene Bauer por más dinero que gaste en hugo boss), intenta formar algunas escaramuzas, mientras que otros comienzan una operación para salir a festejar antes de tiempo una victoria que no poseen.
Es aquí cuando la cabeza (osease, eR chivo que más mea) de las fuerzas especiales militares del país, los agarra literalmente de las orejas a ambos candidatos, los tira dentro de una sala y cual padre enojado dice: ¡de aquí no sale ninguno de los dos, hasta que se acabe esta guarandinga! -palabra que Jack maneja perfectamente, no se crean. El chico tiene facetas que siempre desconoceremos.
Jack, confiadísimo, empieza a limpiar su arma y a divertirse con ella cual si fuera rompecabezas. Al final, él sabe que Jack Bauer siempre gana y salva al mundo. Y eso no puede ser menos en una elección de pacotilla. Las vainas que uno hace por esa malcriada de mierda que tengo por chamaca -piensa. (Sí, también maneja el slang mexicano). Además, le recuerda a su oponente que en las primeras temporadas, le arrancó la cabeza a un terrorista. A su oponente se le ponen los ojos chiquitos. Es que no puede con el blanco limpio insuperable de Jack. Le hace falta sol al muchacho, porque encandila.
El oponente en cuestión llama a su mano derecha. Celular en mano, conversa con este hombre y al fondo, escucha voces chilenas. Exclama: ya estás de nuevo metido en ese antro!! Es que no te puedes aguantar un sólo movimiento de tierra que ya estas buscando asilo que no necesitas?? Sal de ahí ahora mismo!! Y ponme con el Presidente de China. SI SI!! DE CHINAAAA no de Chile, de’gggraciado cobarde! -cuelga.
El secuaz habla con el presi de China, pidiendo ayuda. El presi amigo dice que está de acuerdo, que sigan con el plan. Todo es suspenso. Vamos por la hora 20.
En la sala de conferencias, le suena el celu al oponente. Dice algunos “aja” y balbuceos inentendibles, y aparece una expresión triunfal en su rostro. Termina la conversación y dice:
- Te lo pongo claro. Acaba de llamar el presidente de China.
Jack pone cara de “otra vez estos amarillos!! LOS OOOODIOOOO!! No me dejan en paz!!”
- La cosa es simple. Ellos necesitan un campo para ensayar con sus nuevas ojivas nuclerares. Yo les dije que si tu ganabas y te declarabas presidente esta noche, usara a Venezuela como si fuera el patio de su casa. En cambio, si me dejas ser presidente re-electo, no pasa nada y cada quien se va para su casa.
Jack abre los ojos como platos. Reflexiona:
Si bien es cierto que quiere ver muerto al pisicólogo que está con la malcriada teñida que tiene por hija, y que quisiera matarlos a los dos de una soberanísima tunda, no puede dejar de pensar en sus fans. Además, los chinos lo tienen HARTO.
¿Qué hará Jack Bauer? Tiene apenas 4 horas para salvar a la nación y comerse un perro en la plazoleta de indiomara (es que Maracaibo arrasa too). ¿Cuál será el final de esta historia? No se pierda esta apasionante temporada!
• Juntá todas las películas románticas que más te gusten. Incluso las que no te gusten (que de seguro a mi sí).
• Todas esas donde de alguna manera el protagonista le pide a la chica de sus sueños que se case con él.
• Todas donde el chico lleva a la protagonista a una cita de ensueño y le pone “Oh my Love” de “wonsaponatime” -disco póstumo de Lennon- en la primera noche de amor, mientras una lámapara refleja estrellas de luz sobre el techo en medio de la penumbra de la habitación.
• Todas donde el príncipe le coloca la zapatilla de cristal a cenicienta.
• Donde el chico (rockero empedernido) le canta a la chica (traumada por la vida dura) una canción para conquistar su corazón y/o hacer que le perdone alguna estupidez.
• También aquellas donde al final es la familia entera quien le pide matrimonio a la protagonista, casi suplicándole que perdone al tarado de turno (es como ser “los inútiles de siempre” pero versión solo).
• Y podés incluir esas donde el protagonista es un canchero que es capaz de montar la estafa de su vida o de zurrarse a quien sea, por la chica en cuestión. Las de Clint Eastwood también, sobre todo aquellas donde le dejan el auto o autobus, agujereadito cual colador.
En la mayoría notarás que las chicas, esas protagonistas, no son chicas indefensas, sino que también saben repartir zurras a quien se les cruce en el camino. Son ese tipo de chicas que se autosacrifica también, por la felicidad de los demás, en especial del protagonista.
• Una vez que las tengas todas juntitas, anotá las cosas que más te gusten. Además de la música.
Esos detallitos que hacen especial el momento “cumbre” donde se besan, hacen el amor, o él le declara a ella su amor.
Y listo. Ahí lo tenés. Así es como me gustaría que me buscaras para amarme, para volverme loca, para hacerme zurrar a medio país, sólo para casarte conmigo.
Y podríamos casarnos como Jamie y Paul Buckman. Al final de todo, no sólo las películas me jodieron la vida. También los sitcoms.
Esto de arriba es como una especie de anuncio. Esta Jamie/Monica Geller/ Ellein, está buscando su Paul Buckman/Chandler Bing/ Jerry Seinfeld.
Y mucho más, of course. Abstenerse quienes no cumplan con lo antes expuesto. Los que no aman South Park ni 24, ni el sol, ni el mar, ni los perros, ni dormir con muchas frazadas.
Casi nunca hablo de política aquí en el blog. Sin embargo, me uniré a la propuesta de LuisCarlos para reseñar lo que veré el día de las elecciones, cerca de mi casa, en Maracaibo.
Trataré de llevar la cámara, y de darle cobertura al magno evento, cual si fuese algo digno del mmmmmiss venezuela :P
Eso sí, no esperen objetividad, el maracucho es exagerado pa’ todo. Incluso para ir a votar, hehehe.
Pues eso, a partir de este finde habrá alguito de política aquí en el blog.
Tema aparte, tengo que decir que me sumo a la protesta bloguera que hay. Se han plagiado un post de Guillermo de El Modulor, y otro de Gandica de Enigmas ExPress, y eso no se puede quedar así. Las licencias de la Creative Commons y otras bajo las cuales se ampara el contenido de Internet que generamos los bloggers, especifican que debes referir la fuente de donde copias el texto y/o imagen, y que esto sea a su vez para producir más contenido, sin fines de lucro. Osease, en términos vulgares: que no te paguen una puya por eso.
Aquí tienen un poema de Oliverio Girondo dedicado a gente como esa, que colgué un poco más abajo, a fin de recordarles que odiamos a los de la generación COPY/PASTE de todo corazón.
Son bienvenidos a dedicarle el poema a este ente, y a repetirlo tanto, que se cumplan todas las palabras de Girondo.
No me extraña que el talento esté entre gente como nosotros, y no entre entes rastreros como ése. You should be ashame of your self, mmm’key young men??
Tenía que verte. Tenía que saber cómo sos. Tenía que mirarte las manos.
Quería dormir con vos una de esas tardes. Pero dormir. Tengo siglos sin dormir una siesta acompañada. Como los gatos.
Pero no se corre antes de caminar, al menos yo no lo hago. Siempre me caigo y termino con un golpe, en algún lado.
Él:
También echo de menos una buena siesta… Me hubiera gustado lo mismo que a vos: un poco de calor a las 2 de la tarde.
Ella:
Me ha encantado que me abrazaras por la espalda, con tu brazo en mi cintura.
Siempre me da frío en la espalda. Siempre es el miedo de empezar a desconocernos.
Él:
Tengo ganas de volver, para verte.
Ella:
Me gustaría que volvieras. Para dejarte.
Él:
Si estuviéramos sólos, te pediría que me des sólo lo que más te guste y nada más.
Sencillamente. Lo que más te guste.
¿Me darías tu sonrisa, tu mirada, tu espalda, tus labios? …¿qué más?
Yo te lo devolvería todo. Hasta que la lluvia se seque en nuestros cuerpos.
Ella:
Te daría besos. Me encantan los besos, no conservo ninguno de lluvia, y es que me han besado poco. Tengo la teoría de que no sé besar.
Aparte de esto, te daría las manos. Para tus hombros y tu espalda.
Tengo una nariz siempre fría, que me quebré abriendo una puerta en un tren a Baires. Se la daría a tu cuello.
Otro de mis vicios es enredar mis piernas. Las muevo tanto que siempre gasto las sábanas. Podría darte mis piernas inquietas.
A cambio tenés que darme mucha ternura. Calor, cosas tibias. Soy vaga y muy pachurrienta. Me gusta demorarme en las cosas.
¿Has visto mis labios de cerca?
Él:
Tengo ganas de volver, para rozarlos.
Ella:
La respiración queda cumplida en la intimidad de los tejidos.
Sin embargo te advierto que estamos cosidos
A la misma estrella
Estamos cosidos por la misma música tendida
De uno a otro
Por la misma sombra gigante agitada como árbol
Seamos ese pedazo de cielo
Ese trozo en que pasa la aventura misteriosa
La aventura del planeta que estalla en pétalos de sueño
En vano tratarías de evadirte de mi voz
Y de saltar los muros de mis alabanzas
Estamos cosidos por la misma estrella
Con mucho deseo de que se le haga realidad, a Jhon Peña. Porque una buena madre generación W como la mía, dice siempre: entre bueyes de la misma camada no hay cornada.
Es decir, hay que tenerle lástima a usté, que seguro no tuvo una mamá W como la mía. Decente y seguidora fiel del Budismo Secreto de los Papás y las Mamás. Y si es el caso de que la tuvo, entonces eso se perdíó. Usted no aprendió nada. Deje así.
De una guayaba bien guayaba, con todo nuestro más perverso deseo. Amén.
Que los ruidos te perforen los dientes,
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: “Mi amor”,
digas: “Pescado frito”;
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.
Sería como ver cómo es este puto mundo sin ilusiones.
LLORAR A LÁGRIMA VIVA
Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma, la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar los cumpleaños familiares, llorando.
Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo…
si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisando, de memoria.
Llorar todo el insomnio y todo el día.
• Usted va a una tienda de pinturas. Acto seguido, compre pintura gris, blanca…, algún color neutro, como el beige. Y otra de algún color para pintar letras, el que más le guste. Azul, por ejemplo. El azul es un color poético. Verde, también sirve. Es de la esperanza (las que regaban los jardines con mangueras rojas, vendidas por los cronopios).
• Usted lleva siempre consigo su libro de poemas o cuentos favoritos, y todos aquellos implementos para pintar que consiguió en la tienda de pinturas. En caso de no tener un poeta o libro de poemas/cuentos favorito, seleccione a algún bloguero, que le guste por melancólico, por loco, por poeta, por ocurrente. Es decir, por la belleza y la risa, que son los remedios a los males de este mundo.
• Usted haga su día normal. Levántese a trabajar, vaya a la tintorería, busque el pan y la leche, anímese a ir de compras, al supermercado, a la farmacia… Entre viaje y viaje, esté siempre atento y dispuesto al ataque.
• Usted encuentra algo feo. Algo digno de ser tapado y deslavado para siempre. Puede ser un graffiti de esos que dibujan partes privadas. Algo con dejos políticos, vengan del bando que sea. Nadie dijo que podían ensuciar nuestra ciudad de odio, ni de sexo mal dibujado.
• Usted analiza la pared/muro/cosa donde está lo feo. Esa cosa molesta que tiene que ver casi a diario. Usted ve que lo analizado es casi siempre gris, blanco o beige. Toma la lata de pintura y la brocha, que seguramente ha adquirido, y cubre sin perder un resquicio, aquello feo con un hermoso cuadro gris, o blanco, o beige.
• Usted saca su libro de poemas favoritos, o su colección de frases célebres de sus blogueros preferidos. La lee hasta encontrar una frase que sea de su agrado momentáneo, y que pueda entrar de manera cómoda en el cuadro gris o blanco o beige que ha pintado.
• Usted saca la pintura azul. O verde. Una lata de aerosol debe bastarle.
• Usted escribe los versos o la cita. Y lo firma. Un ejemplo:
“Hoy vuelvo de países que están muertos,
después de un mar que no me dijo nada…”
Maria Elena Walsh
O
“…Debo fingir que hay otros. Es mentira. Sólo tú eres.
Tú, mi desventura y mi ventura, inagotable y pura…”
Jorge Luis Borges.
• Usted sopla un poquito. Seguro la gente normal pensará que es para que se seque. En realidad es para desearle buena suerte a las palabras.
• Usted guarda todo de nuevo. Cierre todo bien, recuerde que la pintura es tan sensible como el espíritu. Si lo deja a la intemperie se seca y endurece. A nadie le gusta un espíritu agrietado y reseco.
• Usted se va tarareando bajito alguna canción, de regreso a casa o de camino a la panadería. Mis favoritas suelen ser “Vereda Tropical” o “Copacabana”.
• Usted disfruta de su nuevo paisaje, dentro de su rutina diaria, con una sonrisa salvaje.
Un poema, por el amor de Dios! Ando pobre de belleza.
Hoy mendigo la palabra.
POCO SE SABE
yo no sabía que
no tenerte podía ser dulce como
nombrarte para que vengas aunque
no vengas y no haya sino
tu ausencia tan
dura como el golpe que
me di en la cara pensando en vos
SEFINÍ
basta
por esta noche cierro la puerta
me pongo el saco
guardo los papelitos donde no hago sino hablar de ti
mentir sobre tu paradero
cuerpo que me has de temblar
Juan Gelman.
NOCHE
correr no sé donde
aquí o allá
singulares recodos desnudos
basta correr!
trenzas sujetan mi anochecer
de caspa y agua colonia
rosa quemada fósforo de cera
creación sincera en surco capilar
la noche desanuda su bagaje
de blancos y negros
A LA ESPERA DE LA OSCURIDAD (frag.)
Dile que los suspiros del mar
Humeden las únicas palabras
Por las que vale vivir
EL AUSENTE (frag.)
Sin ti
el sol cae como un muerto abandonado
Sin ti
me tomo en mis brazos
y me llevo a la vida
a mendigar fervor.
35
Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida,
déjate enlazar de fuego, de silencio ingenuo, de
piedras verdes en la casa de la noche, déjate
caer y doler, mi vida.
EN TU ANIVERSARIO
Recibe este rostro mío, mudo, mendigo.
recibe este amor que te pido.
Recibe lo que hay en mí que eres tú.
EL OLVIDO
en la otra orilla de la noche
el amor es posible
–llévame–
llévame entre las dulces sustancias
que mueren cada día en tu memoria
LA PALABRA QUE SANA
Esperando que un mundo sea desenterrado por el lenguaje, alguien canta el lugar en que se forma el silencio. Luego comprobará que no porque se muestre furioso existe el mar, ni tampoco el mundo. Por eso cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa.
Los Hombres que me amaron, de seguro estaban muertos.
En medio de la clase, Hesnor nos explicaba en qué época de su vida hizo el poema aquel, al que bautizó como “Silvia”:
Las mujeres que me amaron
de seguro han muerto.
Había regresado de Chile, y estaba en esos momentos en Colombia, sabrá Dios haciendo qué (es que Hesnor siempre fue un trotamundos). Nos contaba que en ese momento se encontraba terminando este poema, pensando en un amor que dejó en Chile. En ese momento entra una mujer conocida de él, al recinto donde él se encontraba terminando el poema.
Acto seguido, él se lo ofrece a ella.
Ella lo lee.
Ella pregunta a quién se lo dedica.
Él contesta: a una mujer que amé y que dejé en Chile al irme…
Ella pregunta: ¿Cómo se llama?
Él contesta: Silvia, como tú.
Luego nos sonrió con esa picardía tan típica en él y nos dice: Y nos hicimos amantes.
El detalle particular de esta anécdota de Hesnor, es que la chica en cuestión, la del poema, no se llamaba Silvia (que era creíble puesto que es un nombre MUY popular entre las mujeres del sur). Esto es para que vean que poeta no es gente señores, no es gente…
El viernes, caminando por chacao, recordé que he estado haciendo exactamente lo mismo que Hesnor con “Silvia”. Sonreí, se me llenaron los ojos de lágrimas y pensé:
Seguro estarías orgulloso de tu alumna, y morirías de la risa con el cuento de hoy. Amos, digna alumna tuya, que usa poema dedicados a otros, para hacerse de nuevas conquistas…
SILVIA
Las mujeres que me amaron
de seguro han muerto.
Ellas pertenecían a una raza distinta.
La atmósfera de llama necesaria a sus cuerpos
desapareció una noche con los astros.
Y sólo pueden ahora reposar sus cabelleras
sobre la ilusión de resplandor sagrado
que es la lejanía.
En el tiempo del sol
yo podía reconocerlas
por el solo movimiento de sus sombras.
Entonces me invadía el ímpetu
de correr descalzo sobre el agua transparente.
Y eras tú Silvia
–nada más que tu mirada mágica
quien lograba abrillantar la arena
donde me tendía para huir de la noche.
Eras tú quien al pasar hacía
recobrar su juventud llameante a cada parque.
Y al abandonarnos al embrujo de las calles más altas
frente a las ventanas oscuras
eras tú quien invocaba y ponía a nuestros pies
los habitantes de la sombra.
Una noche enterraste en el césped una perla.
Fue en homenaje a los hermosos días de diciembre.
Y cuando percibiste la presencia
de los vagabundos que espiaban nuestra ofrenda
postergaste el nacimiento del árbol que nos uniría.
Desvaneciste la posible rosa
cuyo aroma igualaría en peso
y consistencia a nuestra sangre.
Porque a partir de entonces
–a partir de aquel gesto
tú me hubieras ayudado a salvar
esta doble apariencia que nos aprisiona.
Este doble llamado que nos requiere a un tiempo
y nos deja inmóviles en el mundo
vacío de sus diferencias.
Después vi en tu rostro por primera vez el llanto.
Vi en tus manos las piedras que arrojaste a la noche:
El mundo estaba solo.
Me hablaste de los seres desaparecidos.
De los mares desaparecidos.
De cierta estrella como única mansión
en donde muerte y vida, amor y odio
eran hechos que lograban apenas
amenizar la caída de una tarde.
Y fuimos desde entonces fantasmas
–nada más que fantasmas.
Tú me amaste Silvia. Yo amé en ti el desafío
a la sombra que se antepone al bosque.
El desafío al bosque se antepone al cielo.
Nos amamos y era allí en el amor donde comenzará
esta desaparición que nos anula.
El amor en mis manos es una fuerza
que distancia las cosas que acaricia.
Tú habrás desaparecido. Estarás en tu raza
–en tu astro donde sopla la llama.
Sin embargo sé que existes aún. Sé que existes.
He vuelto a contemplar los árboles.
A palpar las flores.
He caminado mucho porque un día
–lo sé bien– en un mar que no conozco.
En la gran lejanía hecha como está de arena azul
de pequeñas piedras y frutos que han caído
–en un amanecer fuera de tiempo he de verte
he de oírte cantar desde tu vida.
Sé que existes. Y un día serás tú Silvia
–nada más que tu mirada mágica
quien logre abrillantar la arena
dolorosa que me hago.
Quien haga recobrar su juventud llameante
al parque más antiguo del mundo que ahora soy.
De lo contrario sabrás que soy del mundo
y habré de maldecirte y estaré llorando
porque el odio me entregará a la noche que me llama
para nutrir conmigo sus túneles hambrientos.
[Tomado de Persistencia del desvelo, Hesnor Rivera. Caracas, 1976, Monte Avila Editores]
Luego del encuentro blogger que tuvimos en Mcbo, les mostré a Any y a Mauricio la compilación de lo mejor de los Muppets vol. I, Any encontró este test, y posteó el resultado que le dió, siendo ella la Rana René (o Kermit en el original en inglés).
A mí, en ese momento, me salió este resultado:
You Are Miss Piggy
A total princess and diva, you’re totally in charge - even if people don’t know it.
You want to be loved, adored, and worshiped. And you won’t settle for anything less.
You’re going to be a total star, and you won’t let any of the “little people” get in your way.
Just remember, piggy, never eat more than you can lift!
Pues hoy lo busqué porque volví a ver ayer los Muppets, sentada junto a la nena y los sobrinos de Luz, muertos de risa con el manah-manah!!
Lo volví a repetir para que me saliera de nuevo Miss Piggy y para mi sorpresa, me salió esto:
You Are the Swedish Chef
“Bork! Bork! Bork!”
Your happy and energetic - with borderline manic tendencies.
No one really gets you. And frankly, you don’t even get you.
But, you sure can whip up a great chocolate mousse
Hace poco, por una conversación que tuve ayer para ser precisas, recordé algo que solía decir Claudia cuando hablaba sobre alguna situación en la que tu intuición te pedía que huyeras. Por muy normal y muy bien que luciera todo, Claudia decía que a ella se le encendía una alarma interna que ella sentía, era como el robotito de “Perdidos en el Espacio”, agitando las manos tubulares esas, y gritando chillonamente: Peligro!! Peligro!!
A veces estamos en una relación que no tiene nada de malo, y sí mucho de bueno. Siempre se trata de un buen muchacho, de su familia y de su casa, hay cosas buenas y malas en la relación, como todo. Pero por alguna razón que no podemos definir, la cosa no nos termina de convencer. Y mientras más pasa el tiempo, ese robot interno gritando “peligro” se hace más escandaloso. Entonces buscamos excusas, argüímos razonamientos basados en el comportamiento del otro, levantamos y señalamos errores mútuos… Pero a la hora de la verdad, ninguna de esas razones nos justifican ese sentimiento de querer parar y salir de esa relación.
A esa alarma interna siempre hay que hacerle caso. Es la que nos salva no sólo de momentos de verdadero peligro, sino de ser infelices, y hacer infelices a otros.
El problema es que cuando terminamos con alguien, la gente (lease familia, amigos de ambos bandos, etc) esperan que les des una “razón de peso” para haber terminado. En tu interior sabes que no importa cuántas razones dés, no estarán satisfechos con la respuesta que escucharon. Y lo más importante, esas respuestas tampoco satisfacerán a tu pareja ni a tu interior.
La única respuesta que te satisface, es que sentiste una alarma de peligro. Y corriste lo más lejos que pudiste de ahí.
Lamentablemente, no podemos decirle esto a los demás. Ni a familia, ni a amigos, incluso a la persona “perjudicada” en este asunto. Sin embargo, es la razón más válida que encuentro para salir de una situación y terminar uan relación, porque al final, lo que importa es cómo te sientes dentro de ella. Y si el sentimiento es de peligro, si se te disparan todas las alarmas que te indican que no importa lo bien que van las cosas, serás infeliz y harás infelices a un montón de personas, entonces… ¿Por qué no escuchar esas alarmas? ¿Por qué no hacerles caso?
Sería genial poder esgrimir esta única razón y que los demás nos comprendieran. Hablaba de esto ayer en la noche y dije: no me importan las razones que ella te dió para terminarlo todo, a la hora de la verdad, le sonaron las alarmas de peligro, y contra eso no hay nadie que pueda.
Y este chico me responde: es que eso es lo único que yo veo como razón válida para lo que pasó en todo este tema.
A veces deberíamos poder decirle a la otra persona: no importa lo bien que están las cosas ahora, tengo encendidas todas las alarmas de que esto va mal, de que terminaré haciendote infeliz.
Deberíamos poder manejar el sentido de nuestro instinto como una razón válida más, una razón que además el otro entienda. Cosa dificil cuando hablamos siempre de razones del corazón, ¿no?
…Y cuando estemos juntos, prometo ser una vaga sanguijuela pegada a la cama, para que puedas abrir las ventanas de golpe y de par en par, arrancárme las sábanas de encima, y halarme de las piernas mientras grito que quiero dormir, que me sueltes, y vos te ponés a tararear no sé qué porquería de esas que escuchás y que siempre, siempre, terminan convenciendo primero mis pies que mis oidos.
Hay una soledad que me nace de vos.
Es un cuadro donde no existen ni el cerca, ni el lejos.
Un cuadro donde me miran unos ojos grandes, vacíos y negros.
En esta soledad se desatan los fuegos.
Hecha de pocos centímetros entre manos que nunca se enlazan.
De gritos que muerden mis hombros.
De la humedad que clama entre mis carnes.
Un fantasma furioso que no recibe justicia porque nadie lo evidencia.
Unos dientes que no se hienden ya sobre los huesos
Tiempo que se desanda pero no regresa.
Esta soledad carece de mar cercano.
Por eso tus ojos, que no tiene, le duelen más aún.
Tiene manos pequeñas, y estira inútilmente sus deditos
para intentar trasmitirte el tacto de la nieve
con tan sólo rozarte.
Ella me habló sobre vos.
Me dijo que existías.
Ahora grita y ensordecen mis caderas.
Se agita dentro de mí arañandome
y es como una sed y un manantial que te llaman
y todo en mí duele si toco los cristales
mirando el horizonte oscuro
hacia donde le sonríes al mundo y la fatiga.
Pronunciá mi nombre
desarmá mis brazos
llená de fatigas mis delirios
márcame las carencias hacia el sol.
Esta soledad no se acuerda que hace mucho
soy dueña de tu locura.