Estoy acostada al pie de su cama, mirándolo.
Él sigue hablando. Mueve los brazos. Tiene un pecho ancho donde caben todas las dudas, todos los miedos. Su mirada sonríe siempre, aún cuando su boca no lo haga. Hay algo de su rostro que siempre se me escapa, y no me permite descifrar del todo por qué no puedo aprendérmelo de memoria.
Es raro que yo esté acostada en su cama, sabiendo que estoy sola con él. Esa, la anterior persona que fui, estaría escandalizada de mi osadía. Confiar tanto en un hombre no me era natural. Sin embargo, desde este rincón de su universo, es simple confiar en él, en su vida sencilla, en sus manos. Miro sus manos nuevamente y decido que me gustan. Son fuertes y vuelan, dibujan sus frases en el aire. Tienen esa fortaleza del hombre que nunca me amenazaría. Se las lleva a la cara. Sus pestañas son tan rubias que hay que presentirlas.
Llega su perro, con su nariz fría y su cara inocente. Él lo sube a sus piernas, lo abraza con ternura. Empiezo a considerar cuanto puede aguantar de peso el sillón de su escritorio, desde donde me mira tranquilo, preguntándose. Miro al techo, mientras hablamos. Me encantaría levantarme, acercarme hasta donde estás, y sentarme sobre ti. Y dejar que me rodees con los brazos, y guardarme como un susto entre tu pecho, y esconderme para siempre en tu cuello.
Me dice: vos, calladita desde ahí, analizás todo, ves todo… Y se ríe.
Mientras escondo la cara en mis manos, aceptando el mea culpa, sale de la habitación. Me quedo mirando al techo y cierro los ojos. Pienso: debería quedarme así, y esperarlo. Esperar que me sorprenda acercándose con un beso ligero y una alegría en la boca.
Pero esas cosas no sucedieron. No sé para qué mi imaginación me presenta imágenes que nadie nunca concreta.
Así que me pongo a escribir. Para espantar la tristeza una vez más.
Esta entrada fue escrita el Sábado, Julio 3, 2010 a las 17:01 y se encuentra en General. Puedes seguir el RSS 2.0 feed. Puedes dibujar un cordero , o hacer trackback desde tu sitio.

Julio 8th, 2010 at 22:16
:-(
Conmueve chama… más cuando uno anda medio sensible.
Julio 9th, 2010 at 23:36
Si, ya me contaron que andas con depre… A ver si te veo por chat y hablamos. Empieza a buscarte trabajo por estos lados, mijo, que aquí tú sí que estarías bien! Por qué no te has averiguado con Nan y Christian?? A lo mejor él sabe de algo como pa vos… Preguntar no mata a nadie…
Besote :*
Julio 16th, 2010 at 11:13
Si quieres que el rubio caiga, manda a traer el sofa de la sala de tus papis… It´s super effective! ;-D
Julio 16th, 2010 at 11:14
Si querés que el rubio caiga, manda a traer el super sofá de la sala de tus papis, ahi no hay quien se aguante a estamparte un beso ;-D
Julio 16th, 2010 at 18:39
Heheheh, no sé por qué el comment te rebotó la primera vez, igual los dos me hicieron reír, hahahhaa
Si ese sofá hablara… uys! Te digo que ese sofá fue regalado, así que ya no se encuentra más entre nosotros, pero menos mal! Por ahí le da por hablar y caemos todos, incluyendo la comadre y zonas aledañas!!!! XD
(Este rubio tiene un perro, y se parece a brandon!! pero versión negra! y me hizo nostalgiar mucho al mostro :’( …)
Agosto 3rd, 2010 at 12:17
Tengo dias sin querer escribir nada. Hasta hoy. Inspiras sabias??
Agosto 3rd, 2010 at 23:14
moi?? exageras :P
Yo siempre veo tus visitas al blog, pero hoy te pasaste de tieDno vale… Te dejé kissitos en el blog :*