Se termina el 2007. Fue movidito, interesante, divertido, loco, frustrante y pare de contar.
Mi abuelita me preguntó cómo será el 2008. Le dije: igual abuelita, con más de líos, desastres, felicidad, cumpleaños, gente y más gente, nacimientos, despedidas, y tooooodo eso que hace la gente mientras vive.
Con 79 años, mi abuela aún pregunta cada cosa… :P
Volví a respirar el aire del sur. Hay algo en esos árboles, en esos álamos que me hacen entrecerrar los ojos cuando sus hojitas de plata brillan al sol y sentir un rebosillo de lana tibia que me envuelve el pecho. No crecí ahí, no vivi nada especial en esa zona más que los días que cuento en mis anécdotas. No hay nada que me recuerde estos álamos. Sin embargo me hacen respirar hondo y sonreir.
Pasamos una navidad linda linda. Mucho asado, calor, y beuna compañía.
Por cierto, el blog cumplió años y yo pasé más que de largo.
Happy B*Day Blog! El del Nuececito también estuvo de cumple :D
Ya llevamos cinco añitos. Caminan, comen solitos, corren y hasta se mojan con pistolas de agua. Nada mal para este par de blogs ;-)
Feliz comienzo de año :-)
Como cada año, a partir de diciembre no se me borra la sonrisa ni con agua ras :P
Sin tiempo para poder escribir en el blog, con un sinfin de cosas por hacer, pero bien, llega la navidad, es la primera en mucho tiempo que no la pasaba en Argentina. Tenemos sobrino nuevo, y la Gorda es totalmente consciente de lo que sucede. Llega nuestro momento de sentirnos “terroristas de la felicidad”, como decía el papá de Mafalda. Es simplemente maravilloso :D
Pasaré esta navidad con la familia de este lado del continente. Verano, asados, cocacola, Julio Bocca hoy gratis frente al Obelisco… Qué más puedo pedir? Hehehehe :D
Estaré de viaje, estaré más ocupada aún, pero es normal, son días de fiesta :D
Espero que todos ustedes hagan lo que se hace: comer, dormir, trasnocharse, pelearse con media familia, reconciliarse, beberquehacemos, etc :D
Que lo pasen como se debe ;-)
Y no me refiero al fin de año.
Un hada dejó su cuerpo tangible hace un año ya en estos días, para andar más dispersa de lo que ya era. Para poder andar más que de metiche en nuestras vidas, pispeando cuando se le antojara. Ni les cuento las ventajas de viajar más comodamente, eso no tiene comparación.
Un hada rockera además.
Una como pocas. Como ninguna.
Y en esta ciudad porteña, me acompaña donde voy, musicaliza mi vida, y sé que está orgullosa de su niña. Cómo la extraño!
Estaré calladita en estos días, pero no de tristeza, sino para escucharle en mi corazon…
Yo soy tu alma*
Y no supo las ondas que nos agitaban. Eran dedos que se buscaban en la noche y todo estaba tibio, y había calor y la humedad de la montaña que bajaba por la ventana y la confusión de todo sucediendo rápido era buena como el pan tibio y recién horneado. Nosotros sabíamos que venía de antes este todo.
He acechado
Estos cinco milenios, y tus ojos muertos
No se han movido, ni responden nunca a mi deseo,
Y tus ágiles miembros, en los que yo saltaba ardiendo,
No se queman conmigo, ni con nada azafranado.
Lejos, esos dedos me parecen haberlos imaginado, como en una de las historias que cuento, ajenas a mi universo tangible de aquello que uno llama “realidad”.
Mira, la leve hierba brotó para hacerte de almohada,
Y te besa con sus miles de lengüitas de hierba;
Pero no tú a mí.
Persigo un día tras otro buscando que la tierra me cubra y cubra cada espacio que tengo abierto como zanjas hacia el sol inclemente del mediodía. Y persigo y persigo y cada vez sangro menos. Y ya sé que sangro menos. Y me voy cerrando y ya no quema. Ya no.
Me he cansado de leer todo el oro del muro,
Y mi pensamiento ha agotado todos los signos.
Y no hay nada nuevo en todo este lugar.
Y así creí que iba arrastrando el tiempo detrás de mí como un fardo pesado, a maldición de no poder caminar más rápido con cada paso y con cada envión, y ese mirar hacia arriba siempre. Boca arriba.
Yo he sido buena contigo. Mira, he sellado las jarras,
No sea que despiertes y sollozes por tu vino.
Y todas tus túnicas las tengo asentadas sobre ti.
Volví la espalda donde la brecha era continua. Y te mostré mis cicatrices, pero tu te negaste a verlas, y cerraste los ojos para siempre.
¡Oh, ingrato! ¡Cómo me olvidaré!
-Aun el río hace tanto tiempo,
¿El río? Tú eras demasiado joven.
Y tres almas vinieron sobre ti-
Y yo vine.
Y corrí dentro de ti, las eché;
He tenido intimidad contigo, conocido a tu modo.
Sólo en ocasiones los recuerdos vienen sobre mí, como saltando desde las ramas más altas de los sauces, esos árboles tan tristes. Esas memorias que no parecen pertenecerme, que vienen de una amnesia colosal. Llenos de preguntas.
¿No he tocado la palma de tus manos y la yema de
tus dedos?
¿Circulado dentro de ti, y en torno tuyo y de tus
talones?
¿Cómo ‘te entré’? ¿No era yo acaso tú y Tú?
Donde mis palabras se tornaron uvas que comías. Donde tu piel era lo que yo más amaba. Donde te acostabas sobre mi espalda a contarme las costillas. Y yo sólo sonreía, y no decía. Y me saltan desde las ramas esa textura de tu piel perdida. Y me acosan desde los rincones perdidos con su risa macabra.
Y ningún sol viene a darme descanso en este lugar,
Y me destrozo en la dentada sombra,
Y ninguna luz cae sobre mí, y tú no dices
Ni una palabra, día tras día.
Mis palabras, esas niñas ingenuas que corren colina abajo sin detenerse, rozan tu espalda con la punta de sus dedos, juguetonas, frescas como siempre, como la brisa que viene de la montaña. Sonrien aún porque sólo ellas conocen los secretos de tus lágrimas, esas que tantas veces les mostraste a ellas, tan ingenuas.
¡Oh! Yo me podría salir, a pesar de los signos
Y todo el trabajo en la puerta hábilmente ejecutado,
Afuera sobre los campos de cristal verde…
Pero sólo ellas quedaron y ahí permanecen. Me pertenecen ahora a mí, que las he amado por todo lo que nos dieron. Pero ya no son tuyas. No elevarán tu pecho de suspiros largos nunca más porque me he ido. Y bajo este nuevo techo de humedades y desatinos, me levanto nueva. Afuera es el cristal que soñé, las labores del futuro, el latido nuevo de unos ojitos que aún no me conocen. La risa, toda la risa de ella que me mata con su “no te vayas”.
He aquí el nuevo siglo de mi vida, lejos.
Pero aquí es quieto:
No me voy.
*Fragmentos de “la tumba Akr Caar” de Ezra Pound.
“Pensar es la única manera de combatir el miedo. La obediencia ciega a cualquier orden, a las campañas de acción psicológica, a los misterios sin explicación, provoca que los efectos del miedo se multipliquen.”
“Perseguir la libertad para pensar es, también, intentar un camino sin retorno: la pérdida de la inocencia a poco de comenzar ese camino nos obliga, también, a responsabilizarnos por lo que sucede.”
“Enfrentarse al horror no siempre significa diluirse dolorosamente en él. También el horror responde; también puede encontrarse -si se está dispuesto a buscar una lógica de la no lógica: algunas pequeñas respuestas que superen el silencio de la resignación, o del desinterés.”
Cortina de Humo.- Lanata y Goldman.
“La lucha del hombre contra el poder
es la lucha de la memoria contra el olvido.”
Milan Kundera
Es que no puedo olvidar a MI Venezuela. La mía, la que jamás tendría guerras ni militares para meternos miedo. En la que la palabra “futuro” no generaba estrés.
En la que crecí siempre al borde del mar, acosada por un sol terrible y energético.
Que nos la devuelvan.