Sep sep sep sep sep!!! Santiago ya esta aqui y es de verdad hermosisisisisimo, y no es porque lo diga la tia :D
Cansada, feliz de haberlo visto, y con la sospecha de que saco los ojos azules de mi padre :D
Pues nada, que me fui a descansar que ha sido un dia de locos (pero de los buenos!)
(nos vamos escuchando “violent happy” -bjork :D)
Ya sé que tengo abandonado el blog, no tienen que decirlo. Se me hace dificil prestarle atención sin internet en casa, y la verdad acá en el work no tengo mucho tiempo para bloguear. Además, esto de la espera del sobrino me tiene clausurada inspiración y neuronas. Todo está en modo estático hasta que suceda.
Han pasado muchas cosas, pero el blog nunca fue como un diario personal de lo que me sucede. A veces sí, hablo de lo que me pasa, pero prefiero escribir otras cosas acá. Además, son tantas cosas una detrás de otra, que no me da tiempo de escribirlas cuando ya pasó algo diferente. La vida es eso que te sucede cuando estás haciendo planes, decía Lennon.
Lo que sí jamás me imaginé, es que algún día viviría esto. Esto de que mi madre llame por teléfono y me pregunte “Cómo estás hija?” y yo le responda “Bien ma, comprando facturas* acá en pleno congreso…”
Como cosa de todos los días.
He sacado un montón de fotos, pero no he tenido tiempo de subirlas a ningún lado para mostrarles. Ni siquiera tengo tiempo de enviarles fotos a mis padres, se imaginarán que esto resume todo.
Y he extrañado mucho Caracas. Pero es parte del oficio de vivir como vivo. Siempre se extraña algo. Siempre algo te hace falta.
Pero me estoy disfrutando mucho a la Gorda y verla crecer. Jamás pensé que le vería recibirme con un salto rotundo hacia mis brazos. Ni podía imaginarme su voz llamandome :-)
Y acá viene el sobrino. Si pasan los próximos días, cuidado, vengan con impermeable. No responderé por las babas dispersadas por la web ;-)
Es que cada día más me contenta ser García Martínez. Con abuelos enterrados en la Zaragoza del puente de piedra y la pilarica. Y con una hermana que hace un año se despidió de mí sin yo saberlo, el noviembre pasado.
Este noviembre andaba medio de duelo, hasta que en la voz del Rey de España he sentido May nuevamente cuando me gritaba:
“Esa es mi ninia!!”
Eso.
Es por eso que Maracaibo es como es. Los cojones se heredan señores, se heredan ;-)
Bueh, me fui a ser feliz por ahí :D
(A por un McCafé! ;-) Cómo tesssplico…)
Update: ay! como me he reído con esto hoy!… :P
Él: 10 minutos de reirte mío,
suspirarme tuyo,
escucharnos ellos,
conspirarte nos,
y coqueteando, en gerundio.
No te busques problemas,
tan sólo encuentra(nos).
(may 11/06)
Yo: Siento
He cantado todo el día
Mientras me lean tus ojos
siento abrazos tibios,
besos,
el sabor de las cosas que no conozco
y que presiento
si seguís ahí.
(may 12/06)
¿Qué había en tus palabras para mí?
Aquellas que se extendieron en la sombra, nos multiplicaron la risa, los ecos, las pequeñas cosas que conforman el mundo que nos habita. Ahora estás lejano. Un año después sos otro, y me pregunto si me recordás como yo te recuerdo.
Me doy cuenta de esto: ya no te presencio. Te recuerdo. En esa manera en que se convocan las cosas del pasado. ¿Qué vientos nos castigaron para golvernos tan pobres? Quisiera saber cuándo decidiste alejarte. Cuándo dejaste de sentir ternura por mí, esa que te impulsaba a decir “te quiero” en medio de mis noches de viajante interminable.
Ya sé que me borraste de tu vida. No te veo en los lugares comunes que solían mostrarte aunque fuese sólo en las palabras -estela de tu paso por cuanto espacio dejabas sin ti. He sentido tu ausencia bien presente, afirmándose con paso estable de quien no se va. De quien vino para quedarse.
En el fondo, los que estamos hechos de palabras somos así. Un día las borramos y desaparece el mundo que una vez levantamos de la oscuridad.
Como manchas de humedad de las paredes en estos edificios viejos en los que ahora me muevo, donde el agua que cala la pared, va dibujando universos abigarrados e infinitos. Somos así, como la humedad. Un día cualquiera llega un pintor y pasa un manto blanco sobre esa mancha, y no queda nada ya de ese universo de agua y formas raras y apretadas. Nada de selvas tropicales donde encontrar animales exóticos, e imaginar aventuras. Nada de circos increibles, ni de flores coloridas. Sólo queda la pared. Blanca.
Celebro los pasos que has dado desde que te conocí. Celebro lo que dejaste en tu paso por mi vida. Y celebro la pared blanca, presta a tomar forma de nuevos universos. Después de todo, sólo fuimos esto. Después de todo, la vida está plena de comienzos y finales, y nuevos desafíos.
Después de todo.