Soy oficialmente ciudadana de la República Argentina.
Es todo lo que tenía que decir hoy :P
(Muejejejejejejeje)
Pronto, subo la foto del documento :D
(Muejejejejejeje)
Soy oficialmente ciudadana de la República Argentina.
Es todo lo que tenía que decir hoy :P
(Muejejejejejejeje)
Pronto, subo la foto del documento :D
(Muejejejejejeje)
Cuando se trabaja atendiendo clientes por teléfono, y tienes alguien de “calidad”, es decir, gente que revisa tus llamados para ver en qué te equivocaste, y te mide el tiempo en que tardas en resolver un problema equis… Pues si… El tiempo es importante. No será oro, pero por lo menos intentas que no se convierta en Freddie Krugger.
A veces tenemos jodedores que llaman. Nos ponen musiquita, nos dejan esperando en línea, nos hacen alguna estupidez que todos nos tomamos a joda. Nos reimos, sacamos los mics para que todos escuchen si nos da tiempo. Hay gente amable que nos pone desde música clásica hasta rock del bueno. En fin, que existe de todo el la viña del Señor, y telefónicamente no desmerecemos en ello, más porque nuestros números son gratuitos.
Pasa que teníamos varios domingos (sí, trabajo los domingos muy temprano, y lo pasamos bomba :P) recibiendo llamados de un “pervert”. El pervert en cuestión nos “respiraba” por la línea, nos decía cosas susurradas como: “hola mi amooorrrrr…” y colgaba, a la Maru le dijo: “Maru… que voz tan herrrmossaa…”
Y así sucesivamente.
Habíamos llegado al punto en que regalábamos un chocolate a quien le tocara el pervert en el domingo. Solíamos escuchar gritos de box a box “Me tocó!” Y volaba un alfajor hacia la ganadora. Teníamos colección de frases del pervert, las que más nos hacían reir. Es fin, que nos hace más amenos los domingos en la mañana. El plus de tener un pervert que llama dice tres bobadas y cuelga, es que mejora nuestro performance en el tiempo de llamados, por tanto, nos encanta que nos llame!
Hoy es día de la madres aquí en Argentina. Además de ser un domingo tranquilo, empezamos a notar que algo nos faltaba.
El pervert no ha llamado.
Mientras escribo esto, comprendo que el pervert también tiene mamá. Debe estar celebrándole el día a su madrecita, seguramente susurrandole al oído cuanto la quiere, y regalándole más que un llamado.
Pero le extrañamos. Atender los llamados ha sido distinto sin él al otro lado esperando nuestras voces femeninas para acosarnos con sus tres o cuatro “ppppeligrosas” palabras. A nuestro domingo le ha faltado su sazón :P
El próximo finde espero que vuelva a acosarnos. Porque si decide no hacerlo más, los domingos no serán lo mismo :-/ :P
La gente que molesta, no sabe el bien que nos hace :D
Hace 15 años conocí a Franklin. Él tenía el pelo largo al estilo que se usaba en aquellos días, cuando los años noventa se las daban de modernos. Tenía el cabello algo rizado, usaba lentes como ahora, y estaba flaco casi desgarbado. El día en que a mi hermana mayor se le ocurrió llevarlo a casa, junto con su grupo de amigos de la facultad, yo estaba en fachas impresentables. El cabello salvajemente rizado y revuelto, vestida para limpiar, y con ganas de asesinar a mi hermana en cuanto pudiera.
Así fue la primera vez que ví a Franklin. Luego nos veríamos siempre en fiestas de cumples, en ocasiones aisaladas, pero yo no advertí el cambio sino hasta este momento. Frank vino de visita a este país, puesto que debía asistir a un congreso y contactó a mi hermana. Me enteré de esta manera que había hecho su maestría en Francia, y había dejado muy en alto el nombre de los maracuchos, al montar los mejores guatekes de la ciudad. Hasta el director de su facultad estuvo metido en esos menesteres. Creo que nadie olvidará su paso por esos territorios.
Como dije, estuvo aquí. Sonrío de pensar en lo cambiado que está desde la primera vez que le ví: habla mucho más moderado (no como un loco, como antes, que no dejaba de contar un chiste para empezar a contar el otro), ya no tiene cabello, se ha dejado la barba, y tiene la espalda más enorme que jamás haya pensado que tendría en su pasada delgadez. Lentes de emporio armani (poD favooooo! Quien nos hubiera dicho cuando chamos que usariamos marcas?? ejem…) y ropa de invierno, en lugar de nuestras franelas de algodón tan socorridas en medio del calor marabino.
Yo, mas allá de tener lentes y haberme llevado más golpes que de costumbre por esa manía mía de llevarme por delante las esquinas de la vida, no estoy tan distinta. Cualquiera me reconoce desde aquellos días hasta hoy. Un logro de estos tiempos es que mantengo peinado el cabello. Una descubre con los años los beneficios de la cosmética actual :D
Pasé estos últimos días mostrándole la ciudad a Frank. Paseamos, charlamos, y caminamos hasta morir. Nos divertimos muchísmo.
Por mucho que Frank haya cambiado, hay cosas de él que permanecen. Su alegría (esa que nos masacaraba a chistes), y su manera de llevar la parranda maracucha donde quiera. No podíamos caminar sin que él se encontrara con alguien que ya lo conocía… Y YO SOY LA QUE VIVE AQUI!! :P
Le digo: pareceis Nemesito mijo…
-Nemesito? -me responde él.
-No te sabeis el chiste de Nemesito? -Le digo asombrada.
Niega con la cabeza.
Le digo: es ese chiste sobre Nemesio Montiel (nombre muy maracucho). No recuerdo bien como viene el chiste, pero el caso es que un par de amigos le hacen una apuesta porque no pueden creer que a Nemesito lo conocieran hasta las piedras. Se lo llevan a la casa blanca donde en el frente el presidente de USA esta dando un discurso. El presidente se interrumpe para decir: pero si entre el público de esta mañana veo a mi querido amigo! Nemesito! Come here! Give me a hug!
Y Nemesio le da una abrazo ante los demás amigos, asombrados. Los tipos lo llevan a Cuba con el mismo resultado. Fidel se desarma en abrazos, “cosa má grande ca’allero, Nemesito!” Ya rendidos, a uno de los amigos que apuesta se le ocurre llevarlo al Vaticano. El Papa está dando el Angelus en su balcón, cuando lo interrumpe para decir: Pero si aqui esta mi amigo del alma! Nemesito! Sube, Nemesito!
Los amigos quedan derrotados y asombrados nuevamente. Uno de ellos, resistiéndose aún a resignarse, se voltea y a la primer persona que consigue a mano, le pregunta: Conoces al tipo aquel? Mientras señala al balcón donde se abrazan el Papa y Nemesito.
El Hombre contesta: Ve, el de blanco no sé quién es, pero ese que está al lao es Nemesito!!!
Este chiste ilustra la capacidad del maracucho de hacer amigos hasta en los lugares más improbables. Somos como los gatos. Caemos bien parados donde sea :D
Franklin no es menos. Donde fuera que llegáramos, siempre saludaba a alguien que lo reconocía, por tanto, se ganó el bautismo:
-Mijo! Pareceis Nemesito!! Errrrrtaleeee….!
Ayer Frank regresó a la Tierra del Sol Amada llevando un cúmulo innombrable de encargos y regalos. Y yo pude DORMIR! Finalmente ese día, hehehehehe.
Pero se le extraña Nemsito, se le extraña. Se extraña caminar por la Plaza San Martin y tener que parar porque estais enfrascado, dandole a la sinhueso con alguien que no conozco pero que a vos te conoce.
Pos pa que te vuá decir que no, si sí… ;-)
Gracias por la excelente compañía Frank, vuelve pronto!! :D
Spread the word my friends.
Cálico Electrónico, is back :D
(Es imperdonable mi olvido, pero subsanen esto viéndolo pronto y pasando el dato… Gracias Cálico, gracias por existir :D)
Vamos por el ataque sobrinistico en su segunda version.
Falta nada para que nazca mi segundo sobrino, con O. Yeap, is a boy. A very huge one, in fact.
La Gorda tendra un hermanito, a quien ya le habla y promete prestarle todos sus juguetes.
La otra tarde en la Recoleta comencé a tener visos de ataque sobrinistico. Solo veia cosas para bebé. Pobre de mi presupuesto cuando ese chamo nazca! Ya empecé con la obsesion y como esta que esta aqui no es neurotica nada… Ya me veo totalmente perdida detras de ese sobrino.
De resto, la sobrina habla y mucho. Me derrite recibiendome al grito de “Tia!!♪ Tia!!♪” Como decirle que no a algo? A veces viene con alguna intencion y me dice: Tiiiiaaaaaaa ♪… A lo que respondo: Queeeeeee ♪…? Y ella dice: ‘Qui toooyyyyy ♪…
Anoche estaba yo lavando los platos, haciendo de niñera mientras los papas estaban fuera. Regreso al comedor para ver si no queda nada por lavar y a medio camino hacia la cocina encuentro a la Gorda, con los brazos en posicion “monstruo” y con cara de “ups! me atraparon!”
Iba en camino a asustarme!!!
He llorado de la risa luego recordandolo. Solo le dije: aja! Te atrapé queriendo asustarme!! Se echo a reir y me extendio sus bracitos para que la alzara. Y asi, sosteniendola en alto, bailamos juntas mientras yo le cantaba: para amarte mas y mas ♪ toda la vida no me alcanzara ♪…
A pesar de sus 3 añitos, la Gorda esta enorme. Tiene cuerpo de 5 años, y no calcula lo fuerte que es. Por supuesto, es pesada. Y muy a pesar de sus padres, y de su tamaño, me he descubierto alzandola todo lo que ella desee. Y recordé la promesa tacita hecha al escribir Petisa. Y ahora soy conciente mas que nunca de todo lo que hago cuando estoy aqui junto a ella.
La levantaré cuantas veces puede de aqui hasta que tenga minimo 6 años, aunque su tamaño sobrepase mis fuerzas. La levantaré, mimaré y abrazaré, aun cuando los brazos y las fuerzas no me basten. Mientras, trato de conservar su pequeña vocecita sonando en mi cabeza, llamandome, mientras alarga los bracitos hacia mi.
El hombre es el ser que no puede salir de sí, que no conoce a los demás sino en sí mismo, y si dice lo contrario miente. Uno cree que en función de su deseo cambiará las cosas de su entorno; lo cree porque, fuera de esto, no ve ninguna otra solución. No piensa en la que sucede normalmente y que es igualmente favorable: no conseguimos cambiar las cosas según nuestro deseo, pero poco a poco nuestro deseo cambia.
Texto tomado de Marcel Proust extraído de su libro De la Imaginación y Del Deseo.
Esta joya de la literatura universal, la encontré en ArteCaffé, y es que cada vez que leo a Consuelo, parece encontrar palabras justas para situaciones o cosas que también deseo expresar. La cita que ella colocó es más larga, pero para lo que yo necesito decir hoy, esta parte es la que hago mía.
Empecemos por la primera frase: El hombre es el ser que no puede salir de sí, que no conoce a los demás sino en sí mismo, y si dice lo contrario miente. Proust escribió algo muy cierto, puesto que la única manera que tenemos de conocer el mundo es subjetiva; por esto es que se hace tanto hincapié en que toda investigación posea un método científico de observación objetiva.
No podemos salir de adentro nuestro para meternos en la piel de otra persona. Es por esto que lanzar juicios a priori es una de las conductas más terribles de nuestra naturaleza humana, porque, como diría Laura Esquivel, otra gran escritora actual: sólo las ollas conocen los hervores de su caldo.
Si decimos lo contrario, es decir, si decimos que nos ponemos en el lugar de la persona, estamos mintiendo descaradamente. No se puede, seamos sinceros y admitamos que por muy intuitivos que seamos, por mucho tiempo que tengamos conociendo a alguien, por mucho que hayamos vivido las mismas situaciones, jamás sabremos como está por dentro ni qué piensa, ni mucho menos las causas que generan sus acciones.
Siguiente frase: Uno cree que en función de su deseo cambiará las cosas de su entorno; lo cree porque, fuera de esto, no ve ninguna otra solución. Todos tenemos la intención de cambiar el mundo, como creemos y juzgamos que debe ser. Por ejemplo, los que amamos el rock, y somos metaleros por filosofía de vida, eliminaríamos a los emo de la faz del planeta. Lamentablemente, no podremos nunca saber qué piensan y cómo operan estos chicos. Nos da urticaria tan sólo pensar en vernos igual a ellos, y esto de intentar comprender su filosofía… Uhm. Grave. Jamás, primero nos cortaríamos las venas. Y esto es sólo un ejemplo que ilustra esta reflexión de Proust. Las cosas que haríamos no tendrían nombre, si pudieramos andar cambiando cosas a diestra y siniestra. Y los más obsecados de nosotros, no vemos camino posible que no sea a nuestro modo. En mi caso, he desarrollado una paciencia en la que continúo trabajando, tanto para aguantar a los que son más obsecados que yo, como para aceptar que no puedo cambiar mi caracter, ni las cosas a mi alrededor. Todo cambia, es cierto, pero cuando y cómo se le da la gana al universo. So, me lo tomo con soda.
Ultima frase: No piensa en la que sucede normalmente y que es igualmente favorable: no conseguimos cambiar las cosas según nuestro deseo, pero poco a poco nuestro deseo cambia. Nuestra forma de cambiar el mundo no es la correcta. La favorable -como bien indica aqui Proust- es la que naturalmente sucede. Y cuando nosotros cambiamos, va cambiando nuestro deseo. Antes queriamos cambiar el caracter del otro, luego nuestro deseo será distinto, y tal vez, sólo digo que tal vez, le aceptemos.
En mi caso, puede que lo acepte, pero no significa que algunos se salven de que les reparta su buena dosis de golpes. Como a Duilio, quien desde el dia aciago en que se le ocurrió añadirme a su msn, está cansado de ser mi pera personal de boxeo. Ha llegado a convertirse en una especie de terapia antiestrés. Try it. Seguro quedarán satisfechos.
Esto es asi: tengo paciencia pero decido a quien otorgársela. No esperen que no reparta sopapos, sobre todo cuando es un placer para mi disponer de peras de boxeo voluntarias. Si usted pone la cabeza, es a su propio riesgo. Politica empresarial.
Por eso el post de abajo. No puedo cambiar la conducta de las personas que votaron a Duilio y que creyeron en su palabra. No puedo cambiar la natural inclinación del venezolano (generic version) al vivísmo, aunque puedo advertir sobre ella -y lo hago- a los incautos, pero en ellos siempre queda la decisión final de atender mi consejo, y tampoco tengo el poder de corroborar si lo que colocaron en ese comentario veneno sobre las acciones de esta persona independiente de mí, son ciertas. Y debo aclarar: Duilio no es nada mío, ni lo tengo pegado cual apéndice al cuerpo y creo que es mayorcito para hacerse cargo de sus errores y sus acciones, y tengo la convicción plena de que nada que yo diga o haga podrá modificar su conducta en modo alguno a menos que él lo desee. Claro que esto no lo salva de que le dé su buena coñiza de vez en cuando. Como dije, si él pone la cabeza pa eso… Yo advertí, deje así!
Como es obvio que no tengo el control sobre el universo, y que el aditivo a esta condición estriba en que tengo vida personal, entonces en consecuencia sólo me ocupo del pequeño universo del cual sí tengo dominio. No soy tan dramma queen como el pegao español ese, que en medio de su bronca (bronca en la que contribuí, no es maravilloso?) nos acusó de “asesinos de niños”. Ay, por Dios, qué mal me sentí con esa frase. Mala chica, mala! Mala Sikanda! Malos todos los que me comentan! Seguramente yo soy la culpable de que haya hambre, y por supuesto, de que el mentado premio tenga o no su destino prometido. Muy mal Sika! Debería darte vergüenza!…
I mean. C’mon…
No quiero decir que no me preocupe la situación de hambruna, de problemas y de pobreza y guerra que da la vuelta al mundo. Pero de ahí, a no tener nada que hacer como para andar por la red tratando de que linchen a un sólo blogger, linchamiento virtual que no le hará nada y del cual podría reirse… Hace mucho que comprendí que hay acciones que terminan disueltas. Vivir en la indolencia venezolana, te enseña a reconocer cuando alguién no se inmutará ante un reclamo. también te enseña a hacer este tipo de reclamos de manera que funcione y sean escuchados; y puedo garantizarles, que esta del post anterior no fue la manera correcta.
Por mi parte, me dedico a vivir mi rincón correspondiente de vida, a hacer el bien o intentarlo al menos (no soy sino humana y tengo talento natural para meter la pata cuando menos lo necesito), en mi entorno y pequeño universo, en donde sí puedo cambiar cosas. Porque creo en el efecto dominó, y creo en la legitimidad del intentar la honradez de manera individual, para contagiarla.
Y tengo derecho a este universo mío. Como anoche en la feria de artesanos de la recoleta, donde una vez más, me deleité con la risa de mi sobrina. Risa que puedo provocar cuando lo deseo. Risa que ahora suena sabroso, sin rastro alguno de lo que después la vida, le sembrará a través de las experiencias. Felicidad que sé que puedo provocar, y que comprende ahora el único deseo de mi vida, que puedo realizar a gusto. Y mientras, construyo su memoria: es el único lugar en donde querré que en el futuro, alguien me busque.
“Basta que alguien me piense
para ser un recuerdo”
Antonio Porchia.