Mi jefe me pasa esto por mail:

Nos encantó! Hay que ver que se nos contenta con tan poquitas cosas en esta oficina!
(Que asco el día de las secretarias… Este día me da “grima”… eww…)
Mi jefe me pasa esto por mail:

Nos encantó! Hay que ver que se nos contenta con tan poquitas cosas en esta oficina!
(Que asco el día de las secretarias… Este día me da “grima”… eww…)
Entrar finalmente en casa no apaga el sol. María Isabel lo tiene encendido dentro. Ella toda es un bosque y un parque en sí misma. Apenas salgo de la oscuridad del ascensor, abro la puerta y me brilla su “Hola” de frente. Se transforma en una ardillita sonriente que, dando brinquitos, coloca un beso fugaz en mis mejillas mientras huye porque quiero atraparla.
Desaparece y vuelve atrastrando los pies a toda velocidad, tomando impulso para alzar el vuelo como un periquito salvaje. Canta la lección canariamente, amarilla como la luz sobre las montañas, durante las tardes infinitas.
Ahora mismo, mientras escribo, brincotea a mi alrededor, cangurito que rie. Es un hada traviesa en el viento, que me deja la duda de si la escuché reir, si la he visto volar. Nos hace pensar que todo esto es apenas un sueño.
Es mimosa como un gatito que descubre la magia de las sombras que huyen, y pone ojitos dulces de cachorrito manso cuando implora para que la dejen quedarse un rato más, un poquito más.
Jugamos a números. Hoy me restregó varias veces “4Malas” o “4Regulares” en mi asombrado rostro, y se mofaba de mí como monito alegre que se burla de mi estado estupefacto ante su luz.
Ella es un sol y un universo entero. Feliz pro haberme ganado en el juego, hoy saltó, brincó, se elevó a los gritos ferozmente victoriosa, para luego caer en picada como águila sobre su presa.
Y se golpeó la frente contra el suelo.
Despacio, como hacen las pequeñas gamas, escondió la cabeza en el regazo de su madre. Y sus lágrimas nos entregaron una pequeña y repentina tormenta de verano.
Con esa magia que sólo se manifiesta en la naturaleza, lentamente fue saliendo de su carita seria, de un ceño fruncido por el dolor. Un dolor más espiritual que corporal, producto de saber que se ha golpeado por torpe y tonta y acelerada, y que se lo tenemos dicho. Le miramos la frente y bromeamos: ¡Pero si has roto el piso! Mientras colocabamos algo frio en la manchita roja sobre su frente, para evitar un chichón.
Reimos un poco mientras ella nos asegura que ya pasó, que está bien. Poco a poco se recupera el verde del lugar. porpongo una nueva tanda de números, y ella salta hacia su puesto en el sofá, e hirviendo de de amenaza dictamina: Esta vez, ¡vas a ver!… Te voy a ¡GANAR!
Tomamos los papeles y arrancamos todo de vuelta.
Isa es un sol. Nunca me doy cuenta si jugando a su lado, llega la noche.
Ahora pregunta: ¿Tú has olido la leche? -mientras me muestra la lata de leche en polvo. Sonrió concentrada mientras la copio y medio esbozo un: ujúumm…
Ella exclama: ¡Quisiera que mi cuarto oliera así!
Es maravillosa la tibieza de sus frases. Pasa otro día. Nos vamos a dormir.
Pasan las nubes
desde el balcón las veo
sobre el azul hiriente de esta tarde.
De repente
pensé en vos.
Y bajé la mirada.
Y me mordí los dedos.
Regresé.
Razones para desaparecer más de lo que debía:
DESGGGGGGGRACIADA CANTV!! (Nuestro servicio de Telefonía e Internet sucks!)
En fin, luego de la descarga de rigor, celebro. Estoy como mi emoticon del msn. Haciendo porras :D
Ora sí. REGRESÉ!
Y seré post :D