Christian entró a nuestras vidas justo un mes antes de regresar nosotros a Venezuela. Sin embargo, pudo sobre el tiempo, la distancia, los amigos que aconsejaban cosas como: pero salí con otras chicas! Nancy no se va a enterar! Y luego de varios años de luchas con la universidad, ambos se graduaron, ganaron su beca bien merecida a Francia y comenzaron su familia. Pero entre tanto viaje de ida y vuelta, nunca se llega a saberlo todo, ni se conoces todos los “chistes familiares”, y uno pierde esos “momentos kodak” que sólo nos pasan al coyote, y los de mi casa :oP
Una noche, cuando por fin la gorda logró dormir (la dentición es una pesadilla colectiva), pudimos sentarnos a cenar con calma. Hablando un poco de las costumbres de Alemania, recordé una de las primeras grandes impresiones que nos llevamos en casa, cuando teníamos apenas unos meses de estar viviendo en Neuquen, una noche de otoño.
Papá y Mamá salieron, quedamos solos en casa. Estaban Nancy y un compañero de la facultad, Pablo; también estaba Dana, que para esos días tenia unos 10 - 11 años, y yo. La casa que habíamos alquilado era enorme, y por supuesto, teníamos poquisimos muebles, pero eso a nosotras nos encantaba. La sala desnuda, sólo provista de nuestro querido equipo de sonido, era ideal para ponerlo a todo dar, y bailar, saltar, hacer muy a la Nuez, todas las muecas inimaginables, y echar desmadre.
La calefacción dentro era literalmente un horno. Solíamos decir que teníamos una minimaracaibo dentro. Para que se hagan una idea, Dana y yo bailábamos esa noche al ritmo de “Suave” de Luis Miguel, en franelilla (musculosa) y unos shortcitos, descalzas. Gritábamos los coros, y nos reíamos solas, locas como somos, nos divertíamos de lo lindo.
Al rato suena el timbre. Bajamos el volumen compulsivamente y abro la puerta de madera -sin ningun tipo de protección, una diferencia con Vzla- y me encuentro con un Policia que me dice: Buenas noches, Señorita.
Pánico total.
Imagino a estas alturas cómo nos debíamos ver Dana y yo, las dos cabecitas asomadas en la puerta, con cara explicita de “que hacemos???”. Claro que en ese momento lo primero que se me vino a la mente, fue ese instantáneo terror que sentía cuando veía un policia en Maracaibo. Puedo sonar todo lo terrible que quieran en este momento, pero en mi casa se me enseñó a tenerle cierto miedo a los Policias Vzolanos. Por sia. Nunca se sabe quien es peor. Si el ladrón o el policia. De hecho, los del barrio donde ahora viven mis padres, son compadres y beben juntos los fines de semana. Si alguien me pregunta sobre “realismo mágico” ahí les dejo esa perla.
- Está todo bien? Estan solas?
AY MAMÁ! -Pensé. Que le digo???? Le digo que estamos de verdad solas? Y si entran y nos violan aqui??? Dana, pa atrás, métete!! -le dije entre dientes y con los ojos como platos.
Nancy y Pablo gritan desde las escaleras: Quien es??? Respondo: Nan, es la policia!
Bajan como bólidos y cuando asomo la cabeza nuevamente, detrás del policia sale un hombrecito que afirma ser nuestro vecino, y responsable de haber llamado al oficial.
-Es que hemos visto que sus padres han salido, y nos preocupamos porque al rato vimos el garaje abierto, pensamos que alguien se habia metido a la casa y queriamos saber si estaban bien. Las perras están en la calle sueltas.
No saben el alivio que me entró de golpe. También se me quito al pensar: LAS PERRAS! Un par de cachorras loquitas que teníamos en ese momento.
Lo que siguió fue más confusion. Nancy agradeciendole al vecino y haciendose cargo del policia, explicando que el garage seguro había quedado mal cerrado, el vecino que le decía al policía que nosotros estábamos recien llegados al país y por eso la preocupación, Pablo que se fue a encerrar a las perras de nuevo en el garage, el Policia que preguntaba si hablábamos bien español, Javier que habia bajado del tercer piso para preguntar porque demonios no sonaba más la música, Dana y yo privadas de risa comentandonos: que loco todo! Dana me decía: yo juraba que eran los vecinos para reclamarnos por el volumen de la música! Y yo le decía: veeerrrtale, cuando vi al policia me asusté en serio! Y nos reíamos de imaginar la cara de mamá cuando le contáramos aquel desastre.
Después de contarle esto a Chris esa noche, le decía: caimos en cuenta de lo terrible que es el miedo que te siembran en otros lugares. Yo sé que cuento esto, y no me lo creen, pensarán que estamos exagerando…
Esta entrada fue escrita el Jueves, Diciembre 2, 2004 a las 13:09 y se encuentra en Uncategorized. Puedes seguir el RSS 2.0 feed. Mas abajo puedes dibujar un cordero.

Diciembre 2nd, 2004 at 13:27
Jejejejeje no te imagino bailando la canción Suave de Luis Miguiel jejejejeje
Bueno, tienes razón. No es lo mismo la policia aquí que la de otros países. Aquí se le tiene igual miedo a la policia que a los malandros. Es increible, pero estamos en Venezuela la tierra de lo posible :(
Diciembre 2nd, 2004 at 13:34
Tenías razón, me gustó esta historia :o)
Que bárbara la diferencia entre los vecinos de aquí y los de allá…menos mal todo se resolvió bien.
¿Qué dijo tu mamá?
Diciembre 2nd, 2004 at 14:27
Joder Sika que miedo , yo estaría cagadito de miedo y más con poquitos años. Madre mía que susto ,lo puedo intuir:)
A mi me da que tu de pequeña eras un poco inquieta, no?
Diciembre 2nd, 2004 at 14:50
Erika, bailar lo que se dice bailar… pues no era. Era mas bien brincos y gritos desenfrenados, y Dana haciendo las mímicas imitando a Luis Miguel (tienen que verla!) es para morir de un ataque de risa XD
Elisa, mi mama reia nada mas de imaginarnos a todos confundidos, y las caras del polica y el vecino y el desastre. Lo dicho, estamos acostumbrados a que nos pasen estas cosas :o)
X, un poco?? Estem… si supieeeras :oP hahahaha :o) Besos tesoro :o*
Diciembre 2nd, 2004 at 15:06
jeje, me hiciste recordar esas tardes desenfrenadas en que mi primo y yo le poníamos los cabellos de punta a mi abuela, jajaja, ahora es bueno recordarlo, me hace gracia. XD
Diciembre 2nd, 2004 at 15:51
Pat, juntas a esa edad hubiera sido buenisimo, lástima que vivias un pelo lejos :oP
Besotes :o)
Diciembre 2nd, 2004 at 16:49
En serio que si en venezuela te llegan policias a tu casa es de temblar de miedo, de terror, de todo :-/
Diciembre 2nd, 2004 at 18:39
hahahahahaha, meibell saaaabe de lo que hablo ;o)
Diciembre 3rd, 2004 at 1:05
Aquí todos estamos muy mal acostumbrados a las cosas, e interpretamos al revés. Pero qué se puede hacer? así se vive en Venezuela.
Diciembre 3rd, 2004 at 9:32
De pana Gabriel, bien lo decía el gringo de Canaima: Venezuela es la Guachafita mejor montada del mundo :oP
Besos :o)
Diciembre 5th, 2004 at 20:11
Pues a decir verdad que me sorprende que no les hayan halado de los cabellos por escandalosas, es lo normal de la policía acá. Mentira!. Lo siento. No debí haber empezado eso asi. Chicas. Acá en la región de los alemanes uno no hace lo que le da la gana sin que los vecinos no se preocupen. Ojalá y sigan teniendo toda la suerte del mundo en cualquier lugar del mundo donde se encuentren. De todas formas, depende de la hora, la multa a pagar, y si no hubo multa con ustedes o regaño de ningúna clase, felicitaciones. Esa noche debieron además de bailar, jugar el Lotto. De seguro que hubiesen ganado unos cuantos Euros!!
Diciembre 8th, 2004 at 11:27
Jose, por tu comment debo suponer que estas en alemania. El lugar donde sucedio nuestro encuentro cercano con la policia fue argentina, bien al sur, alla nos pasaron cosas muy graciosas :o)
gracias por pasar, besos
Diciembre 10th, 2004 at 20:24
Si. Al leer en tu post lo de Alemania, me confundí y hasta ahora me doy cuenta que ustedes estaban hablando sobre las costumbres de Alemania y no de que les hubiese sucedido eso en Alemania. Lo siento. Eso le pasa a uno por leer sin ver y por ver sin leer. Muy chévere “El Pais de Sikanda”. Gracias mil y saludos desde el sur de Alemania y Feliz Navidad!
Diciembre 20th, 2004 at 18:44
Sikanda, maravilloso, estoy leyendo ese libro otra vez. Retomando mi vida poco a poco.
Veo en las fotos que estuviste en Lyon. Sabes? Arturo está allí, lo recuerdas, estudiaba Idiomas en la universidad.